Hay artistas que construyen obra; otros, en cambio, construyen procesos que inevitablemente devienen obra, lo que muchas veces se torna más fuerte en el sentido discursivo, creativo y vivo. Así ha sido el camino de la creadora cubana Su_ayma Parra, que por primera vez aterriza en España con la muestra personal La piel de la Memoria; inaugurada este 27 de enero de 2026 en el espacio multidisciplinario Síntesis Digital Print Lab, en Madrid, como resultado final de su residencia artística vinculada al Art Exchange Festival en 2024, en la propia capital española.
Se presenta la artista:
"Mi nombre es Su_ayma Parra y soy artista multidisciplinar cubana, trabajo y resido en La Habana. Mi medio de expresión primario es la performance, la búsqueda de una resultante objetual que puede ser fotografía, video, instalación o el propio objeto".
Ha participado, desde 2019, en cerca de treinta exposiciones colectivas en Cuba, Estados Unidos, España y Corea del Sur. Su primera muestra personal, Revelaciones de un cuerpo devenido árbol (2022), marcó el inicio visible de una investigación que ya venía gestándose. Luego llegarían Ciclos sin nombre (La Habana, 2024) y Existencia en Espiral, presentada por ArteMorfosis en la plataforma Artsy.
La performance siempre ha devenido su forma más directa de sacar afuera sus reflexiones, colocándose frente a miradas que pueden no comprender cómo un organismo físico, su pensamiento y su ejecutar efímero, pueden ser el mayor modo de expresar lo que convive internamente.
Para Su_ayma Parra, la performance no es un fin cerrado, sino un detonante. Una acción que deja residuos materiales y simbólicos a su paso, lo que puede comprobarse en La piel de la Memoria. Explica que:
"Particularmente, en la fotografía encuentro un medio expedito para mi trabajo."
Aunque también desarrolla la pintura gestual y dibujo:
"Me interesa abordar el cuerpo y todo lo que acontece a su alrededor desde mi propia investigación y visión del mundo, buscando la manera de abordar lo cíclico y lo transitorio, e investigar qué ocurre en procesos de este tipo y cómo se afectan los cuerpos."
Durante nueve meses estuvo preparando esta exhibición:
"Fue un proceso que, en muchos sentidos, se produjo como un parto."
La piel de la Memoria se articula en tres núcleos: "In situ", "El caos controlado" y "Memoria activa". Tres momentos de una misma respiración.
"In situ" está enfocado en la fotografía autorreferencial de intervenciones con el cuerpo en arquitecturas abandonadas y espacios poco antropizados. "El caos controlado" reúne obras de la serie homónima, en la que aborda de manera visible lo cíclico y lo transitorio. Y "Memoria activa" se dedica al archivo de la performance con el interés explícito de adoptar el archivo no como un repositorio, sino como un fuerte activador de la memoria. Comenta:
"Funcionan como un resumen y un punto de cierre de un ciclo creativo de varios años, donde confluyen y dialogan mis principales líneas de investigación y formatos de trabajo, dando coherencia retrospectiva al camino recorrido."
La exhibición fue gestada gracias a su iniciativa personal, con el apoyo de Síntesis Digital, de muchos amigos que no dudaron en contribuir, y el Art Exchange Festival:
"Preparar una exposición para el extranjero desde Cuba es una tarea compleja, aún más por la situación energética y las múltiples crisis que afrontan el país y sus ciudadanos. Todo se logró a golpe de perseverancia, resistencia, resiliencia y mucha paciencia."
Y confirma que:
"Varias obras viajaron guardadas en una maleta facturada, otras se produjeron in situ."
Su_ayma Parra celebra haber cruzado el Atlántico con su obra y consolidar nuevos lazos en el territorio español.
La recepción ha sido positiva, como era de esperarse:
"La muestra ha gustado mucho, sobre todo por considerarse una museografía atrevida que aborda diferentes manifestaciones y series dentro de un mismo espacio, haciendo una retrospectiva de mi propio trabajo multidisciplinar. Mi trabajo no es decorativo, sino más conceptual y visceral. Es siempre más complicado conseguir un público consumidor de este tipo de obra en ciertos entornos; es una obra que se consume al conectar con ella desde lo sensorial, y a veces no todo el público conecta."
A pesar de las vicisitudes que conlleva crear, producir y gestar proyectos desde Cuba, siente que cada día su creación se torna más necesaria y activa:
"Sin dudas, marca un antes y un después. El camino del artista es a veces algo tortuoso.”