"Anna Bensi es María Cristina Garrido. Es Lizandra Góngora. Es cada cubano que ha retomado la chispa de la dignidad para impedir que la patria se apague."
"Realmente esto es una injusticia", declaró Anna Bensi a la prensa al salir del juicio donde ella y su madre fueron condenadas por el tribunal castrista.
Tras horas de juicio contra Anna Bensi y su madre, Alfredito Fominaya dirigió una oración frente al tribunal para exigir la liberación inmediata de ambas.
A pesar de las detenciones y del fuerte cerco policial, la solidaridad se hizo sentir a las afueras del tribunal donde juzgaron a Anna Ben y a su madre.
Antes de ingresar a su juicio (Anna Bensi) declaró: "Ninguno de nosotros somos unos criminales, solamente nos estamos expresando a través de una pantalla."
Un campesino en Las Tunas exhibe la realidad cotidiana de muchos cubanos: el uso del fogón de leña, rebautizado con sarcasmo como de "gas palofacturado".
En 1938, cuando el avance nazi amenazaba a Checoslovaquia, el británico Nicholas Winton se sumó a una red de ayuda para salvar a niños, mayormente judíos.