"Realmente esto es una injusticia", declaró Anna Bensi a la prensa al salir del juicio donde ella y su madre fueron condenadas por el tribunal castrista.
Tras horas de juicio contra Anna Bensi y su madre, Alfredito Fominaya dirigió una oración frente al tribunal para exigir la liberación inmediata de ambas.
A pesar de las detenciones y del fuerte cerco policial, la solidaridad se hizo sentir a las afueras del tribunal donde juzgaron a Anna Ben y a su madre.
Antes de ingresar a su juicio (Anna Bensi) declaró: "Ninguno de nosotros somos unos criminales, solamente nos estamos expresando a través de una pantalla."
Un campesino en Las Tunas exhibe la realidad cotidiana de muchos cubanos: el uso del fogón de leña, rebautizado con sarcasmo como de "gas palofacturado".
En 1938, cuando el avance nazi amenazaba a Checoslovaquia, el británico Nicholas Winton se sumó a una red de ayuda para salvar a niños, mayormente judíos.