Pasar al contenido principal

Opinión | Cuba futura: ¡Cuidado con las máscaras políticas!

"Hagamos caso a la historia pasada y reciente. Ella es madre y maestra. Ya son demasiadas mentiras. No solo nos han dicho mentiras, sino que nos han hecho vivir en la mentira. Ya no son solo los que aparentan una cosa y son otra."

Máscaras políticas de Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Hugo Chávez.

Estemos despiertos, preparados, prevenidos. El presente y el futuro de Cuba nos están presentando nuevos retos, raros desafíos, algunas manipulaciones y ciertas máscaras políticas.

Estos peligros no son nuevos, pero pareciera que los cubanos los reinventamos. Somos propensos a chocar con la misma piedra, a repetir nuestros errores, a creernos cualquier cuento de camino, a tragarnos por hambre cualquier anzuelo; en fin, a no ver detrás de la fachada, a no escarbar en el fondo de las propuestas y a quedarnos con los fuegos artificiales sin averiguar bien en qué fiesta estamos metidos, ni qué trayectoria, historia y tendencias han tenido quienes encienden hoy los fuegos de artificio, aprovechando la desesperación de nuestro pueblo. Abramos los ojos.

Demasiadas mentiras se han dicho

Hagamos caso a la historia pasada y reciente. Ella es madre y maestra. Ya son demasiadas mentiras. No solo nos han dicho mentiras, sino que nos han hecho vivir en la mentira. Ya no son solo los que aparentan una cosa y son otra. 

Varela
Monumento a Félix Varela en el parque frente al Seminario de San Carlos y San Ambrosio.

Son aquellos a los que se refería el Venerable Padre Félix Varela en su artículo titulado "Máscaras políticas", publicado en el periódico El Habanero, desde Filadelfia, en 1824:

"Es tan frecuente entre los hombres encubrir cada uno sus verdaderas intenciones y carácter, que la persuasión general de que esto sucede, parece que debía ser un preservativo para evitar muchos engaños en el trato humano: pero desgraciadamente hay ciertos medios que sin embargo de ser bien conocidos, producen siempre su efecto, cuando se saben emplear, y la juventud, que por ser generosa siempre es incauta, cae con frecuencia en los lazos de la más negra perfidia. 

Yo llamo a estos medios máscaras políticas porque efectivamente encubren al hombre en la sociedad y le presentan con un semblante político muy distinto del que realmente tendría si se manifestase abiertamente. Son muchas estas máscaras, pero yo me contraeré a considerar las principales que son el patriotismo y la religión, objetos respetables que profanados, sirven de velo para encubrir las intenciones más bajas, y aun los crímenes más vergonzosos". (Varela, p.145).

Las máscaras políticas

Veamos solo dos de esas "máscaras políticas" en la Cuba de hoy, Isla y Diáspora:

La máscara del socialismo

⁠La primera es la máscara del "socialismo del siglo XXI" o, más reciente, del "socialismo reciclado". Le pusieron la máscara del siglo XXI pero la esencia y las terribles consecuencias se han podido comprobar en sus enmascarados "experimentos" con seres humanos en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, entre otros. 

Nicolás Maduro y Hugo Chávez.
Nicolás Maduro y Hugo Chávez.

Solo nos faltaría que, en Cuba, la cabeza de la serpiente del viejo y el nuevo socialismo, que en la raíz son lo mismo, nos vuelva a engatuzar con una tercera generación reciclada, enmascarada, revestida de progresía embaucadora, prometiendo, otra vez, el progreso mágico y la distribución de una riqueza que ha sido incapaz de crear, mientras produce en abundancia miseria material, moral y espiritual.

A la estrategia se le ven las costuras: se presentan como renovados, se aprenden bien las dinámicas de la democracia, llegado el momento, se meten en el juego democrático, son electos por los ilusos o nuevos ilusionados, y al final inmersos en el sistema nuevo, usan la democracia para destruir la misma democracia desde dentro: todos los demás son corruptos, los partidos no dicen, la nación necesita ser salvada… ¿Y quiénes se brindan como nuevos mesías?: aquellos mismos que implosionaron la democracia. Y volverán los nuevos populistas, los nuevos autoritarios, los nuevos redentores iluminados.

Ese modelo de "socialismos reciclados" no es un modelo de justicia social, ni proyecto para los más vulnerables, ni responsabilidad social de la economía de mercado, ni un buen modelo de seguridad social para los mayores y enfermos

El socialismo real, el que hemos sufrido durante más de medio siglo, muta, se vuelve camaleónico, busca qué color vestir ahora, para parecer moderno y atractivo. Se ha presentado con esa máscara política y, claro, enamora a muchos. Lo que ahora, caídas las máscaras, nos encontramos que: 

  • En lugar de justicia social, surgen nuevas clases, oligarquías, familias muy ricas… y la justicia para el pueblo está ausente.
  • En lugar de atención a los más vulnerables, surge un sistema de crear pobres y pobreza. Ahora todos, menos la casta, somos vulnerables en la salud, en la inflación, en la soledad de los mayores, en el hambre…
  • En lugar de responsabilidad social de una economía de mercado, ahora no tenemos ni mercado que cree riqueza ni responsabilidad para administrarla. Ni siquiera la nación puede auditar al único nicho que se enriquece inventando un engendro que injerta lo peor del llamado socialismo con lo peor del capitalismo salvaje.
  • En lugar de un buen programa de seguridad social, lo que tenemos es el desamparo de la mayoría de los cubanos, unido todo esto a una flagrante indefensión jurídica.

Si yo fuera de izquierda, me apresuraría a desmarcarme no solo de estos funestos resultados, sino de la esencia misma de ese modelo que, por aferrarse al poder, ha tenido todo el tiempo del mundo para demostrar no solo su ineficiencia sino su esencia y su rumbo, que ambos van contra la naturaleza humana. 

Tantos investigadores, académicos, cientistas sociales, politólogos, humanistas, que hay en esta etapa de la historia, tanta metodología de la investigación, tanta fidelidad al dato, tanto neopositivismo y, sin embargo, no abundan —aunque las hay— unas verdaderas investigaciones que fieles a los datos, aún más, observando honestamente su entorno, todavía más, estudiando los que están sufriendo en carne propia este fracaso económico, esta degradación moral, este empobrecimiento espiritual, vale decir, este daño antropológico, aun así, no lo demuestran, no lo publican, no lo comparten. 

Fidel Castro, y a su izquierda: Andrés Pastrana (expresidente de Colombia) y Jeffrey Epstein.
Fidel Castro, y a su izquierda: Andrés Pastrana (expresidente de Colombia) y Jeffrey Epstein (La Habana, 2003)..

La nostalgia es más grande que la evidencia. El miedo al cambio y a la pérdida es más grande que la tozuda realidad. Y también, las máscaras resultan más agradables que reconocer el arribismo, las ansias de poder, que el no querer reconocer que el error pesa más que el daño causado a millones de personas. Cuba y el mundo necesitan mayor honestidad intelectual y mayor humildad política.

las máscaras resultan más agradables que reconocer el arribismo, las ansias de poder

La máscara de los "expertos en transición"

⁠Otras máscaras políticas son aquellas usadas por los "capitalistas del llegar primero" o los "empresarios del derecho de piso", devenidos en "expertos en transición". Me refiero a aquellos que hacen sus negocios en connivencia con el régimen que viola toda la dignidad y los derechos humanos; para ellos lo primero es emprender; o aquellos que adivinan el futuro sin referencias éticas, y aseguran que mejorando la economía, reflotando el modelo pertinazmente ineficaz y creador de pobreza, vendría después, como cabalgando en la prometida bonanza, el anhelado cambio político.

Se trata de aquellos que, siendo leales al régimen que oprime, disfrutan viviendo en la Isla o en la Diáspora, del acceso a los que deciden, gozan de prebendas con tal de que "contribuyan" y no precisamente con impuestos, sino con esa máscara de "prosperidad individualista" con la que, sin recato ni decoro, exhiben sus enmascaradas mipymes, automóviles, residencias, con impunidad, mientras justo a su lado, a veces, obscenamente cerca, supervive la inmensa mayoría de los cubanos sumidos en la miseria más espantosa. 

Reunión de Miguel Díaz-Canel con cubanoamericanos seleccionados por el régimen.
Reunión de Miguel Díaz-Canel con cubanoamericanos seleccionados por el régimen. | Imagen: Twitter

La ambición puede más que la razón. Su cosmovisión es el fantasma redivivo de un capitalismo viejo, decadente, que llamaban "tercermundista", pero que debería llamarse desalmado, amoral, relativista, que también va contra la naturaleza humana.

Hay otras muchas máscaras y mascaradas. Pareciera como si la inminencia del futuro que ya está aquí, o la tentación de creer que todo se reduce a una visión más de negociantes que de políticos, hubiera desatado un carnaval en el que bailan juntos los "manengues caudillistas" de toda la vida y los "mercaderes de Venecia" reciclados.

Pobre la Cuba del futuro si no estamos alertas, si no escarbamos, si no identificamos y denunciamos todas las nuevas "máscaras políticas" como lo hizo valientemente en su tiempo, Félix Varela, a quien Martí llamó: "patriota entero" y "santo cubano".

Cuba necesita patriotas así.

Regresar al inicio
▶ Ayúdanos a permanecer

Un contenido como este, y nuestro medio informativo en general, se elabora con gran esfuerzo, pues somos un proyecto independiente, trabajamos por la libertad de prensa y la promoción de la cultura, pero sin carácter lucrativo: todas nuestras publicaciones son de acceso libre y gratuito en Internet. ¿Quieres formar parte de nuestro árbol solidario? Ayúdanos a permanecer, colabora con una pequeña donación, haciendo clic aquí.

[Y para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@arbolinvertido.com]

Dagoberto Valdés Hernández

Dagoberto Valdés.

(Pinar del Río, 1955). Ingeniero agrónomo. Trabajó como yagüero (recolección de hojas de palma real) durante 10 años. Dirigió el Centro Cívico y la revista Vitral desde su fundación en 1993 hasta 2007. Fue miembro del Pontificio Consejo “Justicia y Paz” desde 1999 hasta 2006. Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia y su Director. Premios: “Jan Karski al Valor y la Compasión” 2004, “Tolerancia Plus” 2007, A la Perseverancia “Nuestra Voz” 2011 y Premio Patmos 2017. Reside en Pinar del Río.

 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.
Este reto es para probar que no eres un robot. Por favor, ten en cuenta minúsculas y mayúsculas.