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Opinión | “Quien padece no puede esperar”: Castrismo impide labor humanitaria evangélica

"Las personas siguen buscando medicamentos y quieren las consultas. Los médicos quieren seguir tratando a las personas, las personas han donado medicinas; y el Partido nos demora", denuncia el pastor Carlos López, de Las Tunas.

Ancianos y personas obres reciben alimentos preparados por el Ministerio Viento Recio en Las Tunas (mayo de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.
Ancianos y personas obres reciben alimentos preparados por el Ministerio Viento Recio en Las Tunas (mayo de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.

Carlos López Valdés, líder de la Liga Evangélica de Cuba en Puerto Padre, provincia de Las Tunas, lleva el peso de la valentía en el ceño. Amén de la demolición de su templo en 2015, halla fuerzas para armar una Jornada de salud comunitaria, junto a pastores de las iglesias de Cristo, de los Amigos Cuáqueros, Pinos Nuevos, Metodista, Asambleas de Dios, Bautista, del Nazareno y la Católica. 

Convocaron a todo especialista de la salud para asistir profesional y voluntariamente a la Jornada. Unos cien respondieron. Algunos se maravillaban de las condiciones de "la clínica de la iglesia". Una casa pastoral se convirtió en el centro de la iniciativa. Allí, cristianos y otras personas donaron medicamentos para distribuirlos entre los más necesitados. 

En la provincia, desde 2023, las autoridades reconocen el deterioro del sistema sanitario y la escasez de medicamentos. De 86 racionados en "tarjetones" para pacientes con enfermedades crónicas, 35 faltaban en almacenes (enalapril, teofilina, omeprazol, etc.). 

Carlos López Valdés, líder de la Liga Evangélica de Cuba en Puerto Padre, Las Tunas. Foto: Facebook.
Carlos López Valdés, líder de la Liga Evangélica de Cuba en Puerto Padre, Las Tunas. Foto: Facebook.

Pero el problema no es local. El World Report 2026 de Human Rights Watch afirmó que en 2025 solo el 30 % de los medicamentos calificados como "esenciales" podía encontrarse en el país. Por su lado, la Organización Panamericana de la Salud añadió que la inflación y la emigración profesional ponen al sistema sanitario bajo presión.

Las justificaciones favoritas de La Habana son la falta de materia prima para producciones nacionales, problemas para importar fármacos y el embargo estadounidense. No obstante, el impago de créditos le ha hecho perder su credibilidad internacional y Washington permite la exportación de medicamentos y suministros médicos a la isla. 

En ese contexto de crisis generalizada, la Iglesia ha sido un canal de ayuda constante a los cubanos. A través de la Católica y las evangélicas, el Departamento de Estado estadounidense ha estado canalizando una ayuda por valor de más de cien millones de dólares.

Otros grupos, como el de Puerto Padre, se organizan paralela e independientemente. Pero, sin el respaldo de un gobierno, las trabas sobre sus iniciativas son mayores.  

Una comitiva, un permiso y una decisión

Respecto a las férreas prohibiciones sobre el trabajo de los profesionales de la salud fuera del ámbito estatal, contó López Valdés:

"Solicitamos por escrito al gobierno local los permisos para hacerlo, para no dañar a los médicos, no queríamos arrastrarlos a una desobediencia o algo similar."

Relató:

"Las autoridades acá nos dijeron que la realización de la Jornada estaba sujeta a una inspección del Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Y entonces fuimos allá y el MINSAP fue, inspeccionó los locales y le dio el visto bueno."

Luego, para no afectar la presencia de los doctores en sus puestos de trabajo, los líderes de la iniciativa conjunta interdenominacional decidieron efectuar la primera Jornada el 27 de julio de 2026, festivo nacional:

"Cuando abrimos, empezó a venir gente del pueblo. Armamos una farmacia, con farmacéuticos, con todo lo que pudimos recopilar, y empezamos a atender a cantidad de personas. Realizamos las consultas y todo el mundo contento."

Según los organizadores, hubo 200 beneficiarios. Varios ensalzaron el proyecto. Un joven dijo: 

"Es una gran ayuda para el pueblo, que está muy necesitado." 

Otro hombre, mayor, describió lo ocurrido como un espacio donde iban "con la esperanza de encontrar ayuda". Una anciana lo calificó como:

"Beneficio para las personas enfermas, que necesitamos especialistas y medicamentos, que a veces no se consiguen ni con dinero."

La Jornada en Puerto Padre ya había arrancado cuando llegó una comitiva de funcionarios que incluyó al primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en las Tunas y el jefe de su Departamento Ideológico, así como jefes locales del ejército, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), el Ministerio de Justicia (MINJUS) y el MINSAP. 

Citaron a los pastores y los retuvieron tres horas en una charla política. Que la Jornada no tenía autorización, que debía parar y que ellos tomarían hasta sesenta días para otorgar el permiso. La mayor parte de la reunión giró en torno a las redes sociales: los funcionarios no querían que se publicitara el evento o que la Iglesia convocara al pueblo por las redes.

El 11 de julio de 2021, organizadas y diseminadas gracias a las redes sociales, ocurrieron en Cuba las protestas más grandes contra la tiranía socialista en décadas. La convocatoria inicial se dio en un grupo de Facebook, tras el llamado de un pastor en el exilio. Aun con la detención de la Jornada:

"Las personas siguen buscando medicamentos y quieren las consultas. Los médicos quieren seguir tratando a las personas, los locales están abiertos, personas han donado medicinas, hay cantidad; y el PCC nos demora."

Contó López Valdés:

"Nosotros le dijimos que un dolor de muela, una migraña, las personas que padecen, los asmáticos, no pueden esperar, que una persona enferma de los nervios se puede suicidar. Hay tensiones, presión psicológica, emocional y de todo tipo en este país, y nosotros tenemos la oportunidad de prestar un servicio." 

La burocracia sabotea la caridad

En otras partes del país, como La Habana, Villa Clara, Matanzas o Santiago de Cuba, las iglesias ganan protagonismo no solo como centros de salud espiritual, sino también de salud física. 

Poco después de la irrupción de la comitiva el día 27, López Valdés posteó un diplomático video sobre el estado del evento. Dejó claro que la "bola" estaba en la cancha del gobierno local, que estaban a la espera de su decisión. Los religiosos veían cómo le daban largas al asunto y temían que engavetaran la solicitud, perjudicando al pueblo de Puerto Padre.

Para seguir moviendo el asunto, los pastores llamaron a una reunión el viernes 8 de agosto con el personal médico e invitaron por escrito a dirigentes locales del MINJUS, el PCC y el MINSAP. Contó López Valdés:

"Vinieron los médicos y los pastores a la reunión, pero nadie del gobierno se presentó. Médicos expresaron su opinión, convencidos de que lo que se está haciendo es bueno, que no están violando ninguna ley y que no es correcto que el gobierno detenga esta campaña así."

"Algunas personas prefieren la burocracia a sanar, a aliviar el dolor de la gente", dijo el evangélico, que en otras ocasiones ha criticado públicamente la situación del país. Para él, el único que impide a un enfermo acceder a medicinas es el PCC. Los medicamentos están. Los locales están. Los médicos están dispuestos a servir:

"Si hay separación entre Iglesia y Estado, el gobierno no puede interferir en los asuntos de la Iglesia."

Tras la ausencia del funcionariado tunero a la convocatoria de las iglesias, los líderes de fe decidieron establecer como fecha de reinicio de la Jornada el martes 11 de agosto: 

"Con médicos dispuestos a pagar el precio de posibles represalias."

El Estado socialista es como el "perro del hortelano"

Jorge "Mayim" Travieso no ha perdido la sonrisa a pesar de los arrestos y de ver cómo en 2016 el régimen destruyó con maquinaria pesada su pequeño templo del Ministerio Viento Recio, en la ciudad Victoria de Las Tunas. Parte del creciente Movimiento Apostólico cubano, es uno de los que el MINJUS se niega a inscribir en el Registro de Asociaciones. Sus líderes son anticomunistas declarados y no quieren pactos o arreglos con La Habana

Pastor Mario Jorge "Mayim" Travieso.
Pastor Mario Jorge "Mayim" Travieso.

Una fuente de la Alianza de Iglesias Cubanas No Registradas (AICnoR) declaró para este reportaje que la negativa a legalizar organizaciones fraternales genera una ausencia total de protección jurídica, que las deja más expuestas a decisiones administrativas; una mayor exposición a la represión mediante citaciones, hostigamiento y detenciones policiales. Ello también incluye grandes obstáculos a su acción social. 

En junio de 2026, Viento Recio comenzó a ofrecer desayunos gratuitos a quince mujeres embarazadas alojadas en un Hogar Materno de la cabecera provincial tunera, con alimentos preparados y financiados por la propia congregación. 

La baja natalidad, en medio de la falta de libertades y la promoción de una cultura de muerte bajo el socialismo, guarda consecuencias desastrosas para el futuro de la nación. 

La Comisión Gubernamental para la Atención a la Dinámica Demográfica ubica la media nacional de gestantes con déficit nutricional en el 22,5 %; o sea, casi un cuarto. Muchas acaban en uno de los 158 hogares maternos, que reciben embarazos de alto riesgo.

Pero el régimen impide el apoyo al Derecho a la Vida desde la sociedad civil. Días después de que comenzara la iniciativa de los desayunos, funcionarios comunicaron a Mayim que no podía continuar sin autorización provincial. Como en el caso de la Jornada de Salud de Puerto Padre, Viento Recio tendría que esperar por un permiso al PCC. 

El espíritu de servicio del pastor no mermó, sino que encontró otro espacio para ayudar.

En agosto de 2026 inició un programa de alimentación a ancianos que dependían del maltrecho programa estatal de Hogares de Ancianos. La Gaceta Oficial de Cuba informó en febrero previo, que las 12.697 camas en esos centros sufren de un limitado aprovechamiento por malas condiciones constructivas en varias instalaciones y falta de provisiones.

Distribución gratuita de alimentos para ancianos y personas pobres en el Ministerio Viento Recio, Las Tunas (1 de julio de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.
Distribución gratuita de alimentos para ancianos y personas pobres en el Ministerio Viento Recio, Las Tunas (1 de julio de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.

De nuevo, con sus propios recursos y haciendo voluntariado, miembros de Viento Recio prepararon y distribuyeron alimentos en un hogar de ancianos a pocas cuadras de la iglesia. 

Mayim contó que el Estado solo les ofrecía un poquito de té de anizón, con poca azúcar y seis panes pequeños para los cuarenta abuelos en la institución. Viento Recio, por su parte, llevó pan con picadillo y queso, leche con chocolate, un dulce de harina y café. Pero las autoridades intervinieron y ordenaron detener la iniciativa. Criticó el líder religioso:

"Con el hambre y la necesidad existente es inexplicable que se deje de ayudar a personas vulnerables en extremo como esas, por decisiones absurdas y burocráticas de dirigentes insensibles."

Lamentó que, mientras la Iglesia Católica a través de Cáritas reparte donaciones del gobierno estadounidense: 

"La iglesia cubana apostólica, en el barrio Buena Vista, Las Tunas, no pueda." 

Y recalcó que su móvil es:

"Como cristianos, cubanos, como seres humanos, es ayudar a un prójimo que ya no puede más […] en una etapa de supervivencia extrema."

La huida 

La indignación se hizo sentir en el exilio también. En un comentario de Facebook, el escritor cubanoamericano Sergio Andricain caracterizó así al castrismo: 

"Son como el perro de hortelano, que no come ni deja comer."

Sin embargo, los ancianos no se quedaron inmóviles. Averiguaron dónde quedaba la iglesia, el pequeño templo que diez años antes había sido demolido, quizá bajo la indiferencia de muchos de ellos, y que ahora les salvaba de morir de hambre.

Mayim posteó fotos de decenas de abuelos, "ciegos, en sillas de ruedas, con bastones", algunos con más de noventa años, que habían llegado a Viento Recio y recibían una hamburguesa con queso, leche con maicena, café y dulce. Dijo: 

"No sé si pidieron permiso o se escaparon, pero ahí están; y muy contentos y agradecidos con nuestro Dios, que ordenó, en la Biblia, alimentar a los pobres, ayudar a las viudas y a los huérfanos y no olvidarnos de los presos."

El primer día después de la prohibición en el hogar de ancianos, llegaron 16, luego 27, y el número ha ido creciendo. A los oídos de Mayim llegó la información de que ya son menos de 40 en el Hogar; muchos han pedido la baja por las precarias condiciones allí.

Ancianos desayunando en el Ministerio Viento Recio, de Las Tunas (4 de agosto de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.
Ancianos desayunando en el Ministerio Viento Recio, de Las Tunas (4 de agosto de 2026). Foto: Facebook de Mario Jorge "Mayim" Travieso.

En conversación para este reportaje, Mayim recordó que el motivo para levantarse cada vez que hay un obstáculo está anclado a la ética cristiana: 

"Jesús dejó el cuidado de los pobres a la iglesia. Sabía que ningún gobierno los cuidaría con el mismo amor y ternura que su pueblo. ¿Quién quiere a los presos? Solo Dios se acuerda de ellos. Así pasa con las viudas, huérfanos y desamparados."

Reflexionó:

"Estamos atendiendo pobres de todo tipo, a miembros de la iglesia, a impíos, a amigos y enemigos. Los comunistas solo ayudan a los comunistas. Solo los hijos de Dios tenemos el mandato de tener misericordia."

El castrismo, acostumbrado a los monopolios (del monopolio estatal de telecomunicaciones al monopolio mediático) se guarda férreamente el monopolio de la solidaridad. Quiere que el Estado sea la única posible respuesta a todos los percances, sin aceptar que en Cuba el Estado ha sido el principal causante. Quieren que los ciudadanos miren al Estado como el único dador de ayuda; temen que la sociedad civil se organice y proponga, porque eso dinamita la idea del papá Estado, todopoderoso, benefactor, central en la idea socialista.

El hogar de ancianos cercano a Viento Recio fue cerrado casi la mitad de la semana siguiente a que echaran a la iglesia. No tenían nada para ofrecerle a los abuelos. No se sabe si lo vuelven a abrir. 

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Yoe Suárez

Yoe Suárez

(La Habana, 1990) Autor de los libros de no ficción La otra isla (Finalista Beca Michael Jacobs 2016 e International Book Latino Award 2019), En esta ribera mi cuerpo (Mención Premio Casa de las Américas 2018), El soplo del demonio. Violencia y pandillerismo en La Habana (2018), llevado al mediometraje documental Punkie. Coordinó Espectros (2016), primera antología de periodismo narrativo cubano. Traducido al inglés y al italiano. Premio de Reportajes Editorial Hypermedia 2017 y  2018. Publicó en Newsweek, Univisión, Vice, El Español. Fue corresponsal del canal estadounidense CBN News. Documentalista. Cuentos suyos fueron llevados al audiovisual, y varios reportajes al cómic en el libro Quiebre de espíritu. Aparece en antologías de poesía y ensayo dentro y fuera de Cuba.

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