El gobierno de Ecuador declaró persona non grata al embajador de Cuba en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, y a gran parte del personal de la misión diplomática cubana en el país, exigiendo que todos los diplomáticos cubanos acreditados deben abandonar el país en un plazo de 48 horas, según una comunicación oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana fechada el 4 de marzo de 2026.
La medida obliga al embajador y a los funcionarios incluidos en la lista diplomática a abandonar el territorio ecuatoriano de manera inmediata, en un plazo de 48 horas, de acuerdo con lo establecido en la nota Nro. MREMH-DCP-2026-0002-N, cuya autenticidad fue confirmada de manera independiente.
La decisión se adopta al amparo del artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que permite a los Estados declarar persona non grata a miembros de una misión extranjera sin necesidad de justificar la decisión.
En el documento, la Cancillería ecuatoriana señala:
“El Gobierno de la República del Ecuador ha decidido declarar persona non grata al Embajador de la República de Cuba en el Ecuador, señor Basilio Antonio Gutiérrez García, y a todos los miembros del personal diplomático, consular y administrativo de esa Misión”.
En el listado que acompaña la comunicación aparecen consejeros, secretarios, agregados civiles, personal administrativo y asistentes consulares de la representación cubana en Quito.
Hasta el momento, el Gobierno ecuatoriano no ha explicado públicamente las razones de la decisión ni ha precisado el estado actual de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Señal de completa ruptura diplomática
Aunque no se ha anunciado una ruptura formal de relaciones, la expulsión del jefe de misión cubano y la salida del personal diplomático constituye una de las medidas más severas dentro de la práctica diplomática.
En el sistema internacional, las declaraciones de persona non grata son consideradas uno de los instrumentos más contundentes de protesta diplomática, ya que obligan al Estado acreditante a retirar a sus representantes o poner fin a sus funciones en el país receptor.
El episodio se produce además horas después de otra decisión relevante adoptada por el gobierno ecuatoriano.
Noboa retiró al embajador ecuatoriano en La Habana
El presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 317, con fecha del 3 de marzo de 2026, mediante el cual se dan por terminadas las funciones del embajador de Ecuador en Cuba, José María Borja López.
El decreto también dispone el cese de sus funciones como embajador concurrente ante la Mancomunidad de Dominica, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, representaciones diplomáticas que dependían de la embajada ecuatoriana con sede en La Habana.
El documento señala que la decisión se adopta en ejercicio de las atribuciones presidenciales establecidas en la Constitución de la República y la Ley Orgánica del Servicio Exterior para nombrar y remover jefes de misión diplomática.
En la práctica internacional, el retiro de un embajador suele interpretarse como una señal de deterioro o enfriamiento en la relación bilateral, aunque no implica necesariamente una ruptura formal de relaciones.
Tensiones geopolíticas alrededor de Cuba
La crisis diplomática entre Quito y La Habana ocurre en un contexto regional en el que Cuba ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate geopolítico del hemisferio.
El 27 de febrero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió públicamente a la situación económica de la isla y mencionó la posibilidad de una eventual “toma amistosa” del país caribeño en medio de la profunda crisis que atraviesa el régimen cubano.
Las declaraciones generaron reacciones en distintos sectores políticos de América Latina.
En paralelo, autoridades estadounidenses han endurecido su discurso frente a La Habana tras incidentes recientes en aguas cercanas a Florida (que dejaron 4 muertos, ciudadanos cubanos de origen estadounidense) y en medio de un renovado debate sobre el régimen de sanciones económicas contra la isla.
El viaje de Noboa a Estados Unidos
Las decisiones del gobierno ecuatoriano se producen además a pocos días del viaje de Daniel Noboa a Estados Unidos, previsto entre el 6 y el 8 de marzo de 2026, donde participará en una cumbre regional convocada por Donald Trump.
En el encuentro, que se celebrará en Miami, participarán también los presidentes de El Salvador, Argentina, Paraguay, Bolivia y Honduras.
El foro busca reforzar la cooperación regional frente a el crimen organizado, el narcotráfico y las redes criminales transnacionales.
La reunión se produce además en medio de un creciente acercamiento entre Ecuador y Estados Unidos en materia de seguridad, que en los últimos meses ha incluido operaciones conjuntas contra el narcotráfico con participación del Comando Sur estadounidense y las Fuerzas Armadas ecuatorianas.
Críticas del correísmo
La decisión también generó críticas en Ecuador.
El partido Revolución Ciudadana, liderado por el expresidente Rafael Correa, cuestionó la medida y la vinculó con el acercamiento del gobierno de Noboa a Washington.
En un comunicado, el movimiento señaló que la expulsión de la misión diplomática cubana:
“Constituye una decisión grave que evidencia un vergonzoso y esbirro alineamiento con la política promovida desde Washington”.
Correa, quien mantuvo estrechos vínculos con el gobierno cubano durante su administración, también ha advertido recientemente sobre el riesgo de una eventual intervención estadounidense en la isla, que comparó con la experiencia de Vietnam para Washington.
Sin explicación oficial
Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno ecuatoriano no ha emitido una explicación oficial sobre las razones de la expulsión de la misión diplomática cubana ni sobre el documento que circuló en medios y fuentes diplomáticas.
De confirmarse plenamente la medida y mantenerse las decisiones adoptadas por ambos gobiernos, las relaciones entre Quito y La Habana podrían entrar en su momento de mayor tensión en décadas.
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