Análisis | El Estado ordena, el caos es tarea: entidades no estatales y Tarea Ordenamiento (II)

Bajo el totalitarismo es medular conservar el monopolio de la solidaridad: el liderazgo de actores no controlados por el poder valida ante la sociedad civil voces alternativas, hundiendo el mito del Dios-Estado.

CUC "Moneda libremente convertible".
CUC "Moneda libremente convertible". | Imagen: Árbol Invertido

“La compasión en acción” desde entidades no estatales (continuación)

En los últimos años, la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba (ICRC), tuvo que hacer difíciles cambios en sus estructuras internas para sobrevivir. La ICRC se vio “forzada a desemplear a un grupo de líderes en las Oficinas Nacionales y en los proyectos sociales (…) A estos hermanos les agradecemos por sus años de servicio y entrega a la Obra del Señor. Esperamos que un día la Tarea de Ordenamiento en Cuba tenga en cuenta a la Iglesia cubana y las circunstancias cambien”, confrontó la entidad en un post en su página oficial de Facebook.

“Los diezmos y ofrendas, junto a eventuales donaciones desde el exterior, son la manera fundamental en la que se sostiene la Iglesia”, explicó. Pero tras un año de intermites y estrictas cuarentenas, “son insuficientes para sostener las Oficinas Nacional más sus proyectos locales”.

“No cerramos completamente pero sí hubo que hacer reducción. Y, por otro lado, con los altos precios en Cuba (una libra de arroz de 4 pesos ahora cuesta entre 25 y 35), se nos hace muy difícil mantener 11 comedores, 19 lavatines, dos casas de abuelos y un hogar de ancianos”, explicó la ICRC.

Los altos precios y los altos salarios más la electricidad, alimentos, medios de trabajo, etc, son incosteables para la Iglesia en estos momentos”, confesó. “Nuestras tarifas de electricidad y teléfono son impagables”.

Anciana se asusta de los precios
Los precios de cualquier producto en Cuba alcanzan cifras delirantes. | Imagen: Árbol Invertido

Otros proyectos de la sociedad civil, como el Centro Lasalle en el municipio habanero Diez de Octubre (uno de los pocos centros de enseñanza complementaria legales y fuera de las manos del Estado), tuvo que cerrar a inicios de 2021 por “la situación epidemiológica y monetaria del país”.

Asimismo, el astronómico aumento de precios de la Tarea Ordenamiento no solo se tradujo en el mercado negro o el legal, también en los montos a pagar en las multas. En abril de 2021 la directora de un hogar de ancianas católico en Miramar, La Habana, Ana Elena Lima, denunció la “mirada superficial y desproporcionada” del Ministerio de Salud Pública (Minsap) para hacer cumplir los protocolos de Covid-19, después de que una funcionaria impusiera una multa de 2 mil pesos.

Estas fueron las razones: “los frascos de agua clorada no tenían fecha de confección, no estaban recogidas las 'muestras testigos' de alimentos, falta de higiene en alguna área exterior del centro, no poseemos el 'Plan de enfrentamiento al Covid-19'”, comentó Lima en un largo post de Facebook.

“Lo que me indigna profundamente de este acto injusto y cínico, es que hasta el día de hoy nadie del Minsap se ha ocupado de saber cómo estamos realizando cotidianamente el cuidado esmerado de las ancianas y trabajadores, incluso de verificar la calidad de vida de las ancianas”, sostuvo.

Para Lima, “es evidente que los protocolos los realizan burócratas que nunca en su vida han trabajado en un hogar de ancianos/as, no lavan, no limpian, no cocinan, no asisten a nadie. Es evidente que los 'protocolos' (y quienes se apegan a ellos) no conocen ni por asomo lo que significa tener que discernir y priorizar constantemente entre lo 'orientado' y lo imprescindible”.

“Es una vergüenza que se fijen en detalles insignificantes que no le cambian la vida a nadie y no hagan alusión a la higiene impecable, al estado general de las ancianas, a su calidad de vida”, añadió.

Ante los efectos de la Tarea Ordenamiento, las autoridades recibieron más que reclamos digitales. El 8 de junio de 2021 la Convención Bautista Occidental (CBOcc) exigió a funcionarios de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista bajar las altas tarifas eléctrica, telefónica y de otros servicios públicos. La reunión ocurrió el 8 de junio de 2021, y asistieron Dariel Llanes, presidente de la CBOcc, David González, vicepresidente, Oniet Núñez, tesorero, Víctor Samuel González, vicetesorero, y el rector del Seminario, Bárbaro Marrero.

Podemos imaginar lo insostenible del escenario económico, la tensión entre el régimen y las iglesias, cuando solo dos días después de aquella reunión el pastor Ibrahim Figueredo fue encarcelado por protestar por la alta tarifa eléctrica.

El hombre, frente a la Iglesia Bautista en El Gabriel, en la provincia de Artemisa, fue detenido y, sin garantías legales, reportó Christian Solidarity Worldwide (CSW), condenado cinco días más tarde a nueve meses de prisión. Fue el primer mártir, convicto, de la Tarea Ordenamiento.

Aunque hubo apelación fue considerada sin lugar, y el tribunal ratificó la sanción. “Según Caridad Diego Bello, jefa de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba, él fue juzgado como civil no como pastor”, detalló CSW. ¿Cómo puede un pastor desligarse de su ciudadanía, de su comunidad, de la sociedad civil?

No hubo "zíper en el corazón" desde los ciudadanos

En medio de la crisis, un popular humorista cubano se tomó muy en serio la misérrima situación de buena parte de la población. Limay Blanco, que vive en la periferia de La Habana, organizó una red de apoyo llamada Ayúdame a ayudar, aprovechando los cientos de miles de seguidores en distintas redes sociales.

El método de Limay es sencillo. Sus seguidores identifican a una persona o familia vulnerables, envían la información mínima al humorista, él verifica la historia y las necesidades, y a partir de ahí solicita donaciones, que llegan tanto desde el exterior como desde el interior del país.

A la largo del proceso publicando capturas de pantalla de todas las entradas de dinero, a manera de informe de transparencia. A la vez, va dando parte de las colectas a través de videos o posts creativos, muchas veces usando su talento como humorista.

La idea de estimular y canalizar donaciones hacia casos puntuales en la Isla comenzó después de junio de 2019, cuando ya una crisis de combustible, denominada irónicamente por los cubanos como "La Coyuntura", dificultaba aún más el diario vivir. En esa misma fecha Limay asistió a un culto de la iglesia evangélica Casa de Gloria, parte de la red Movimiento Apostólico, que el régimen se niega a reconocer. En esa oportunidad se hizo pública la conversión del humorista.

Varias personas reunidas y sonrientes.
Limay Blanco junto a una familia beneficiada por su proyecto. | Imagen: Perfil de Facebook "Limayblanco Humorista"

En esa cuerda, la conexión con líderes cristianos parece ser una fortaleza de la iniciativa. En marzo de 2022 Limay inició una colecta de cinco mil dólares estadounidenses para comprar una vivienda a una niña llamada Anyi, en la provincia de Holguín. En un video donde Limay daba parte de la recaudación comentó que una pastora estaba ayudando con la recepción de fondos desde Cuba.

Desde la oficialidad se reconoce la falta y deterioro del fondo habitacional como “una de las principales problemáticas que afectan a la población cubana”. En 2021, por ejemplo, se incumplió la entrega de viviendas (construidas por empresas estatales) en un 42 por ciento del plan del Programa de la Vivienda.

Un año antes, exactamente, Limay sorprendió a una de las familias habaneras que ayudaba mediante su campaña de donaciones y les entregó de manera formal la vivienda. Se trataba de un matrimonio con cuatro hijos, que pasaba su vida en una casa en pésimo estado.

“Esto no es gracias a Limay, es gracias a Dios y a todas las personas que donaron. Gloria a Dios. Todavía faltan algunas cosas, pero ya están aquí, ya tienen su casa. Les hago entrega formal de la llave”, dijo el humorista en aquel momento. La familia quedó en shock durante varios minutos, y el llanto mezclado de los niños y los padres se coló en la grabación.

A inicios de abril de 2022, Limay publicó otro vídeo. En esa ocasión se trataba de un paneo frente a una modesta construcción, de ladrillos descarnados, que pasaba al techo de la vivienda, de unos diez metros cuadrados. El humorista posteó: “gracias a tu donación ya la adolescente de Holguín tiene su placa”, es decir, un techo de concreto.

Esta labor humanitaria ha llevado a figuras públicas como el actor Andy Vázquez, residente en Miami, a mostrar su intención de sumar sus esfuerzos. En un interesante video a propósito de la propuesta, Limay pedía cautela a quienes desearan ayudar, y advirtió de la existencia de estafadores, que fingían una necesidad para vivir de la caridad.

“No voy a concentrarme en el hombre, sino en el acto que Limay está haciendo para agradar a Dios”, dijo, ante esa y otras dificultades para llevar adelante la labor humanitaria, que muchas veces implica importar elementos desde el exterior, por ejemplo, pues no existen en las tiendas controladas por el Estado, únicas legales a lo largo de la Isla.

"La pobreza en Cuba no es poca, y es resultado de la guerra de un Estado contra la naturaleza emprendedora y laboriosa de su propia gente..."

Muchas de las visitas del humorista a provincias, tanto para efectuar las donaciones como para informarse o verificar nuevos casos, son encadenadas con sus propias giras nacionales. En abril de 2022 tendría una de Baracoa (provincia de Guantánamo) hasta la capital. Ahí pensaba hacer una parada en Holguín para visitar a Anyi, y cumplir su promesa de comprar la nueva casa.

“Estoy por no entrar a más ninguna casa”, ha llegado a decir Limay, en parte en broma, aunque en referencia a los muchos hogares con necesidades en el país. “Me voy a tener que poner un zíper en el corazón”.

Su trabajo, comentarios, videos y fotos constituyen, además, documentación inestimable de la miseria bajo el socialismo. Un recordatorio de que los problemas sociales expuestos por Fidel Castro en La historia me absolverá, en 1953, bajo el capitalismo cubano no solo se mantienen, sino que se han agravado.

La pobreza en Cuba no es poca, y es resultado de la guerra de un Estado contra la naturaleza emprendedora y laboriosa de su propia gente. La imagen ruinosa de vecindarios en la otrora señorial Habana, gravitando a merced de una estática milagrosa, como un paisaje tras la guerra, es solo una muestra a priori del desastre nacional.

El economista Roberto Álvarez Quiñones recordó que en los años 1950 Cuba se ubicaba entre los países con más altos sueldos en el mundo. “Según la Organización Internacional del Trabajo, en 1958 los trabajadores industriales cubanos ganaban seis dólares diarios (en ocho horas). Era el octavo sueldo más alto del planeta, detrás de EE. UU. (16.80), Canadá (11,73), Suecia (8.10), Suiza (8.00), Nueva Zelanda (6.72), Dinamarca (6.46), y Noruega (6.10)”, detalló.

El obrero hace seis décadas “ganaba 130 dólares mensuales, equivalentes a 1.150 dólares de hoy. Ganaba con la burguesía 26 veces más que ahora, ´liberado´ por la revolución castrista”.

Uno de los pocos pilares que aún defiende la propaganda oficial como “logro de la Revolución”, la salud pública gratuita, también lleva décadas en picada. Uno de los casos más conocidos durante la Tarea Ordenamiento fue el caso de una niña con la enfermedad de Darier, en el poblado Esterito, del Oriente cubano. Una foto viralizada de la madre, Daniuska Borrero, con la menor cargada y partes de su cuero cabelludo, orejas y cuello llenos de lesiones papulosas queratósicas, como placas costrosas marrón-amarillentas, conmovió a las redes sociales.

Las lesiones, tendientes a sobreinfectarse y heder, pueden agravarse con la humedad, la luz solar, el calor o el estrés. Es decir, todo lo que abunda en Cuba. Las periodistas Maite Luna y Yaiset Rodríguez solicitaron en redes sociales “con urgencia” un medicamento llamado Griseofulvin, y la red solidaria se extendió entre cubanos en la Isla y en el exterior.

Sin embargo, la mala publicidad que el caso generaba para el sistema de salud cubano lo ubicó en el foco de la represión. Rodríguez denunció el 22 de septiembre 2021 que un pastor pentecostal había visitado a la familia y supo que la policía política bloqueó las cuentas de la madre en redes sociales “por publicar que no hay medicamentos”.

Además, los militares dijeron que irían a recoger a la niña “temprano para llevarlos al especialista en piel”, pero no habían aparecido por allá. “Los amenazaron con desalojarlos de su casa por no tener papeles, esto es demasiado abuso”, dijo la fuente, respecto a la ilegalidad de la vivienda en que estaban la niña y su madre.

Gracias a la divulgación del caso Limay Blanco conoció y anunció en sus redes sociales la intención de recaudar fondos para ayudar a la familia holguinera y facilitar su traslado, por seis meses, a La Habana, con el fin de recibir mejor atención médica.

“Estuve hablando con un dermatólogo, amigo mío, y entonces queremos hacer una especie de comisión de varios dermatólogos para revisar bien el casito ese”, explicó Blanco, y seguido contó que estaba en busca de un alquiler para ellas.

Según Limay, la recomendación especializada se resumía en determinar qué medicamento requiere la niña, en aras de evitar un gasto innecesario de recursos, pues los antimicóticos solicitados en redes, como la griseofulvina, griseofulvin o grisovin, son caros.

El artista instó a los cubanos a enviar ropa y alimentos para la manutención de la familia en su paso por la capital o, incluso, a iniciar una colecta para garantizar una mudada permanente.

Esfuerzos más modestos como el de jóvenes provida cubanos se enfocaron durante la crisis a colectar ropa para niños sin amparo filial, y en julio de 2021 pidieron telas para confeccionar nasobucos. Sin embargo, no todas las iniciativas disfrutaron de tranquilidad.

"...bajo el totalitarismo es medular conservar el monopolio de la solidaridad..."

El 8 de abril de 2020 el pastor evangélico Alain Toledano, residente en la ciudad de Santiago de Cuba, denunció que un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) se presentó en su vivienda para arrestarlo. “Vino hasta la casa el Jefe de Sector de mi zona para llevarme a la Unidad Policial de Micro 3. Así que saldré hacia la unidad conducido por el Jefe de sector y a pie”, dijo a CubaNet.

La iglesia Enmanuel, liderada por Toledano y que cuenta con más de 800 miembros, ha incrementado desde marzo la ayuda a personas necesitadas de la segunda ciudad más poblada de la isla para enfrentar la pandemia de coronavirus.

“Tratamos de hacerles llegar los insumos más básicos y tan necesarios, trabajamos por grupos conformados desde seis hasta diez personas, y actualmente tenemos alrededor de 138 grupos”, explicó. Sin embargo, bajo el totalitarismo es medular conservar el monopolio de la solidaridad. El liderazgo de actores no controlados por el poder valida ante la sociedad civil voces alternativas. Se hunde más el mito del Dios-Estado.

Yoe Suárez
Yoe Suárez

(La Habana, 1990) Autor de los libros de no ficción La otra isla (Finalista Beca Michael Jacobs 2016 e International Book Latino Award 2019), En esta ribera mi cuerpo (Mención Premio Casa de las Américas 2018), El soplo del demonio. Violencia y pandillerismo en La Habana (2018), llevado al mediometraje documental Punkie. Coordinó Espectros (2016), primera antología de periodismo narrativo cubano. Traducido al inglés y al italiano. Premio de Reportajes Editorial Hypermedia 2017 y  2018. Publicó en Newsweek, Univisión, Vice, El Español. Fue corresponsal del canal estadounidense CBN News. Documentalista. Cuentos suyos fueron llevados al audiovisual, y varios reportajes al cómic en el libro Quiebre de espíritu. Aparece en antologías de poesía y ensayo dentro y fuera de Cuba.

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