Poesía | El mar

Hombre sobre un bote.
"Caronte en Patera, 'D' Apre's Patinir'" (óleo sobre lienzo, 145 × 165 cm, 2020). | Imagen: Cristóbal Toral

Para el niño que era,
para el que queda todavía,
para el que no regresará nunca...

Ir al mar siempre había sido algo placentero
daban saltos gigantes,
cantaban canciones
y felices se tomaban de las manos.
Jamás pensaron que el mar
pudiera tragarse a tantas personas.
Personas que solo querían correr,
buscar aires nuevos en un lugar
donde todos decían era libre.
Libre como el mismo mar y su furia.

Enloquecido el mar,
golpeaba las paredes del camaronero
como si las fuera a derrumbar.
Una anciana gritaba
cuando la alzaban brazos de hombres desconocidos.
No la volvieron a ver al bajarse.
Nadie sabía su nombre y sola hacía el viaje.

Seguro tenían deudas pendientes con ese mar
porque a uno por uno les fue cobrando,
muchos permanecieron perdidos en la espuma
y en el verdor de esas olas enfurecidas.

Del libro Un juego que nadie ve, de Manuel Adrián López (Ediciones Deslinde, Madrid, 2019). 

Poeta Manuel Adrián López, foto en revista Árbol Invertido.
Manuel Adrián López

(Morón, Cuba, 1969). Poeta y narrador. En 1980 llegó a los Estados Unidos. Su obra ha sido publicada en varias revistas literarias de España, Estados Unidos y Latinoamérica. Tiene publicados los libros: Yo, el arquero aquel (Poesía. Editorial Velámenes, 2011), Room at the Top (Cuentos en inglés. Eriginal Books, 2013), Los poetas nunca pecan demasiado (Poesía. Editorial Betania, 2013. Medalla de Oro en los Florida Book Awards 2013), El barro se subleva (Cuentos. Ediciones Baquiana, 2014) y Temporada para suicidios (Cuentos. Eriginal Books, 2015) Su poesía aparece en las antologías: La luna en verso (Ediciones El Torno Gráfico, 2013) y Todo parecía (Ediciones La Mirada, 2015).

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.