Poesía | "Los cosacos" y otros poemas

Poemas del argentino Rolando Revagliatti, afincados en la lectura de obras maestras como Oliver Twist, de Dickens, y Los cosacos, Ana Karenina, Resurrección, La sonata a Kreutzer, La borrasca e Iván, el imbécil, de León Tólstoi.

torres de la catedral de San Basilio
Grabado moscovita del siglo XIX. | Imagen: Alamy

Aventuras de Oliverio Twist

Grito agudo del corderillo al que criar

recién parido ser mortal en el llamado hospicio

mientras su madre lo abandona estremeciéndose para siempre

besándolo por única vez

Los parroquiales lo condenan —¡magnánimamente!—

a vivir con (y eventualmente a morir de) hambre

distraída por patadas y coscorrones de diligentes celadores

tundas repartidas a otros desgraciados caballeretes

sucios y hasta piojosos por añadidura

famélicos alucinadores de la gorda manteca

Oliverio es designado delegado y atrevido pedigüeño 

y el director resuena la testa de Oliverio con un cucharón

en malhadados tiempos incompasivos

(Añadir cinco libras al incordio en forma de futuro aprendiz de cualquier arte u oficio

sortear a quien desholline cogitando sobre deudas y penurias) 

Quédase alquilado el niño al funebrero

traga sobras y duerme entre ataúdes

¡Pamemas! estalla el condigno administrador de justicia 

estupefacto Oliverio, después perseguido e inclusive baleado

aprendiendo y lastimándose en el melodrama.

hombres a caballo
Cosacos en la batalla de Bajo Gorodnaya, 25 de octubre de 1812 (1999). | Imagen: Aleksandr Yurievich Averyanov

Los cosacos

Muchachas de la aldea provocadas por los uniformes

(aman dos a Mariana)

sangre, humo, detonaciones en el heno

(Mariana se dejaba —¡Oh!— se dejaba galantear)

los chechenes, los caballos y los gritos

(bruscos pudor o altanería)

Uno agoniza

otro retorna a entrañables

nevadas y silenciosas calles de Moscú.

Ana Karenina

Karenin, el opio, mi amante, mi hijo

mis celos, mi opulencia

mi abandono.

Resurrección

Nejliudov

príncipe y todo

no puede más con su conciencia

con su mala conciencia

con la voz de su mala conciencia

(Y Tólstoi con la ligera sugestiva

bizquera del ángel seducido).

La sonata a Kreutzer

Beethoven allí en el salón 

y ese presto de los mismos infiernos

Animal magnético el inspirado

¿de dónde ese caudal injurioso…?

La borrasca

El trineo chirrió y el barín arribó

atrás el sueño, las verstas y el sopor helado de la estepa

y las medidas de aguardiente de los cocheros

y otra vez el sueño en menudos copos.

Iván, el imbécil

Argucias y monedas de oro de los malévolos

se desvirtúan escandalosamente

Viejos y jóvenes malévolos tragados

por la tierra y las pasiones

Reino diáfano

          equitativo

          benévolo

          artesanal.

Rolando
Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad de la República Argentina en la que reside. Publicó en soporte papel un volumen que reúne su dramaturgia, dos con cuentos, relatos y microficciones, y quince poemarios, además de otros cuatro poemarios sólo en soporte digital. También en edición electrónica se hallan los seis tomos de su libro Documentales. Entrevistas a escritores argentinos, conformados por 159 entrevistas por él realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones-e disponibles en http://www.revagliatti.com. Ha sido incluido en unas ochenta antologías de poesía, narrativa y dramaturgia de la Argentina, Brasil, Perú, México, Chile, Panamá, Estados Unidos, República Dominicana, Venezuela, España, Alemania, Austria, Italia y la India.

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