Más de ochenta intelectuales, escritores, artistas cubanos enviaron este 25 de marzo de 2026 una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para solicitar su apoyo a la iniciativa de transición democrática en Cuba, denominada "Pacto Social", que propone un nuevo modelo de legitimidad política en la isla basado en la soberanía directa del ciudadano. Publicada originalmente en el medio Otro Lunes, la misiva sigue sumando nuevas firmas.
Casi setenta años de totalitarismo, represión y crisis
En la carta, los firmantes describen al país como una nación marcada por el sometimiento político, el deterioro social y la pérdida de libertades, y sostienen:
"Durante más de seis décadas, nuestro país ha estado sometido a un sistema totalitario que subordinó los derechos inalienables del ciudadano al poder de un partido único. En nombre de una ideología ajena a nuestras tradiciones occidentales se destruyeron instituciones, se sofocaron libertades, se convirtió al Estado en dueño de la vida nacional y se redujo el derecho a una simple herramienta del poder."
La misiva subraya además el costo humano y moral de ese proceso. "Las consecuencias son visibles: pobreza generalizada, éxodo masivo, fractura social y una profunda herida moral en la conciencia del país", afirma el texto, que remite a las protestas del 11 de julio de 2021 como evidencia de una demanda de cambio todavía abierta.
Según el documento, ese día "miles de ciudadanos salieron a las calles para reclamar lo que a todo ser humano le pertenece por derecho natural: Libertad, Dignidad y Futuro", mientras la respuesta oficial fue "la represión, el encarcelamiento y el miedo".
"La cultura no puede permanecer en silencio"
La carta sitúa también a la cultura cubana en el centro de esa interpelación pública:
"Los firmantes de esta carta —artistas, escritores e intelectuales cubanos— creemos que la cultura no puede permanecer en silencio ante esta quiebra moral. En numerosos momentos de la historia, la voz de los creadores ha sido el faro ético de su tiempo. Hoy asumimos la responsabilidad de señalar el camino hacia el futuro."
La iniciativa "Pacto Social", núcleo de la propuesta, es presentada como mecanismo capaz de garantizar "la Amnistía plena e inmediata de todos los prisioneros políticos", la "soberanía real del ciudadano frente al Estado" y la "independencia total de los poderes públicos".
La Constituyente Ciudadana: devolver el poder al pueblo
El documento añade que ese nuevo horizonte debería descansar sobre la "libertad del individuo", la "soberanía del ciudadano”, la "Justicia y Equidad como fin supremo del derecho", la "separación de poderes" y la "organización del Estado como herramienta al servicio del ciudadano".
La carta propone:
"La posibilidad de una Constituyente Ciudadana, mediante la cual los propios ciudadanos —depositarios del poder constituyente originario— puedan suscribir directamente dicho Pacto utilizando los instrumentos que hoy ofrece la revolución digital."
Y agrega:
"De alcanzarse una mayoría ciudadana verificable, este Pacto adquiriría de manera inmediata la fuerza de Ley Primera de la República, inaugurando así un proceso constituyente de carácter ciudadano capaz de resolver, de forma pacífica, institucional y democrática un conflicto nacional."
Estados Unidos: "referente del constitucionalismo moderno y la defensa de la libertad"
El mensaje a Trump solicita respaldo internacional para hacer viable el proceso. En ese sentido, los firmantes afirman que "los Estados Unidos han sido, desde su nacimiento, un referente del constitucionalismo moderno y de la defensa de la libertad".
El documento sostiene que:
"En momentos en que el mundo, sus instituciones y la prensa internacional hacen silencio, se cruzan de brazos o relativizan las razones del dolor de nuestro pueblo, es vital el protagonismo de Estados Unidos, en especial para lograr que este proceso de una Constituyente Ciudadana se realice con transparencia, accesibilidad para todos los cubanos y sin las usuales interferencias."
La carta atribuye a ese eventual respaldo un significado político que excede el caso cubano:
"Si la causa de la libertad del pueblo cubano encuentra comprensión en su liderazgo, ese gesto sería recordado como una contribución significativa a la restauración de la democracia no solo en Cuba sino en el hemisferio".
Asimismo, afirman:
"La libertad de Cuba no sería únicamente una victoria para los cubanos. Sería también una victoria para los principios que han inspirado a las naciones libres desde hace más de dos siglos."
Entre los signatarios de la carta a Trump figuran escritores, periodistas, cineastas, artistas visuales, académicos y activistas radicados dentro y fuera de Cuba, entre ellos Ángel Santiesteban, Camila Acosta, Amir Valle, Rita Martin, Francis Sánchez, Ileana Álvarez, Jorge Ángel Pérez, Rafael Vilches Proenza, Carlos Aguilera, Yoe Suárez, Lilo Vilaplana, Ana Rosa Díaz Naranjo, Luis Álvarez Álvarez y Olga García Yero.
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