En Bayamo, provincia de Granma, el traslado de fallecidos en coches fúnebres tirados por caballos evidencia el deterioro de los servicios públicos en Cuba y el impacto de la crisis energética.
La escasez de combustible y la falta de vehículos operativos han obligado a recurrir a medios de tracción animal incluso para servicios esenciales, mientras el régimen intenta presentar estos carruajes como una alternativa de apariencia "lujosa".
El video muestra un coche fúnebre de estilo colonial, con estructura cerrada, grandes ruedas y adornos, estacionado en las inmediaciones de una instalación estatal. También registra el momento en que varias personas introducen un ataúd en el carruaje.
El cubano que documenta la escena confirma su uso:
"Aquí vemos el carro fúnebre de Bayamo, señores. Este es el carro fúnebre que tenemos ahora aquí, en la provincia de Granma."