La periodista independiente Camila Acosta documentó en abril de 2026, en el Cementerio de Colón, en La Habana, una escena de abandono extremo que retrata el colapso institucional en Cuba: cientos de restos humanos arrojados entre escombros, huesos expuestos a la intemperie y pertenencias personales acumuladas sin resguardo alguno justo detrás del crematorio.
La denuncia revela no solo el deterioro de los servicios necrológicos, sino también un nivel de descomposición estatal que alcanza incluso el tratamiento de los muertos. El video muestra a Acosta reportando desde el lugar, con un cubículo en ruinas a sus espaldas, mientras explica el hallazgo y la gravedad de lo que encontró. Como se ve en las imágenes, la periodista dice:
"Me encuentro en el Cementerio de Colón en La Habana, un lugar icónico conocido por todos los cubanos, pero no vamos a estar viendo hoy su arquitectura. Este cubículo que vemos acá atrás de mí está lleno de restos humanos. No son tumbas, son escombros."
Luego describe lo que aparece en la habitación:
"Hay desparramados muchísimos huesos humanos. Se ven acá costillas, diferentes huesos que componen el cuerpo humano aquí tirados."
Las imágenes muestran también el interior del cubículo y varios planos del suelo, donde se observan fragmentos óseos y otros restos acumulados en completo abandono. Acosta afirma en el video:
"Hay cráneos, hay ropa incluso, pertenencias de muchísimas personas. Yo calcularía por la cantidad de escombros que hay acumulados que se trata de cientos de personas las que están tiradas ahí y no solamente han terminado de esta manera en el olvido total: es la imagen cruda de la desidia, del abandono institucional. ¿Quiénes son los responsables de esto?"
Más adelante añade:
"Esto no solo evidencia una crisis institucional sino que también se trata de una falta de ética, de humanidad, de respeto por la dignidad humana y evidencia además un país en decadencia que no respeta a sus ciudadanos ni siquiera en el sepulcro, en la muerte."