La precariedad de los servicios funerarios en Cuba obliga a recurrir a soluciones improvisadas para trasladar a los fallecidos. La escasez de combustible y el deterioro de estos servicios dificultan el acceso a carros fúnebres, una situación que deja a las familias sin los medios adecuados para realizar entierros dignos.
El video muestra a varios hombres sacando el ataúd de una vivienda y llevándolo hasta un ómnibus estacionado en la calle. Entre todos levantan el féretro y lo introducen cuidadosamente por una de las puertas laterales del portaequipajes del vehículo.
Las imágenes muestran cómo el ataúd queda acomodado en el compartimento, que termina siendo utilizado como coche funerario emergente. La escena refleja las dificultades que enfrentan los cubanos incluso en momentos tan delicados como la despedida de sus seres queridos.