Birán, el antiguo latifundio levantado por Ángel Castro en el oriente cubano, es una pieza clave para entender el origen familiar de Fidel Castro y una de las grandes contradicciones del relato del régimen. Allí nació el hombre que, décadas después, impondría en Cuba un sistema comunista basado en la eliminación de la propiedad privada y el control absoluto del Estado sobre la vida económica del país.
El reportaje reconstruye cómo Ángel Castro, inmigrante gallego y exsoldado del ejército español, llegó a acumular tierras, negocios y poder hasta convertir aquella finca en una especie de ciudad particular, con hotel, bar, escuela, telégrafo, valla de gallos y hasta un tren propio hacia la ciudad Holguín. También aborda la infancia de Fidel, su relación con el padre, la ambición heredada y el peso simbólico de aquel emporio familiar en la formación del futuro dictador cubano.
Tras 1959, mientras el régimen expropiaba propiedades, intervenía negocios y arrasaba con los últimos espacios de iniciativa privada durante la Ofensiva Revolucionaria de 1968, Birán fue restaurado y preservado como museo de culto familiar. El antiguo latifundio quedó convertido en una "ciudad prohibida": un lugar casi desconocido para el pueblo cubano, reservado durante años a delegaciones especiales, donde se homenajeaba precisamente aquello que el discurso oficial decía haber destruido.