Guillermo del Sol Pérez llegó este 18 de agosto de 2026 a 62 días en huelga de hambre en Santa Clara, en reclamo de la libertad de 18 presos políticos, entre ellos varios manifestantes del 11J. El activista y líder de la Iglesia de Cristo en Cuba, atraviesa un grave deterioro físico: presenta deshidratación, desorientación, dolores, dificultades para ingerir líquidos y problemas para orinar.
Su protesta, iniciada el 18 de junio, ya supera los dos meses mientras familiares y organizaciones de la sociedad civil alertan sobre el riesgo para su vida. Guillermo Del Sol, comenzó el ayuno después de varios episodios de hostigamiento y en un contexto marcado por la situación de presos políticos como Leonel Tristá García. En los primeros días de la huelga explicó públicamente el alcance de su demanda:
"Decidí tomar la única vía posible de reclamar en este país. Estoy pidiendo la libertad de 18 presos políticos. Son 18 presos que escogimos, prácticamente mis vecinos, y que muchos pertenecen a la plataforma que yo represento, Cuba Decide."
El activista señaló entonces que hubiera querido reclamar por todos los encarcelados por motivos políticos, pero optó por una demanda concreta que representara también al resto. Entre los 18 presos políticos listados por Del Sol también se encuentran Félix Navarro y su hija Saylí, José Gabriel Barrenechea y los hermanos Jorge y Nadir Martín.
El video muestra imágenes de Guillermo del Sol acostado en su vivienda de Santa Clara, visiblemente debilitado, además de la falta de alimentos, por padecimientos como diabetes, hipertensión y afecciones cardíacas previas, condiciones que aumentan los riesgos derivados de una huelga tan prolongada.
Tras sufrir un desvanecimiento, Del Sol no fue ingresado por médicos del Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro de Santa Clara pese a su extrema debilidad por una supuesta "falta de criterio". El activista continúa rechazando alimentos mientras mantiene su reclamo por la libertad de los presos políticos, y familiares y organizaciones de la sociedad civil independiente piden una intervención urgente de la comunidad internacional ante el agravamiento de su estado de salud.