Las filtraciones de agua en una vivienda rural en condiciones muy precarias obligan a un cubano a permanecer sentado sobre la cama cada vez que llueve. En este video de "Ay, Cuba", aparece dentro de la casa de madera donde vive, mientras muestra las grandes aberturas en el techo y en las paredes por las que entra el agua.
El hombre explica que durante las lluvias caen fuertes chorros en diferentes lugares y que debe mantenerse "de guardia" hasta el amanecer. La casa deja de ofrecerle entonces una de sus funciones más elementales: protegerlo de la intemperie mientras duerme. Ante el deterioro y el abandono estatal, el campesino afirma que estaría dispuesto a levantar por sí mismo una vivienda si contara con la posibilidad de hacerlo:
"Yo me atrevo a hacer una casita así chiquita, dos cuartos y ya."
Su testimonio permite observar hasta qué punto el desgaste extremo de una vivienda puede alterar la vida cotidiana y convertir la lluvia en una amenaza constante dentro de la propia casa. Ante una situación que se repite cada vez que llueve, su conclusión es directa:
"No, no hay solución."
"Ay, Cuba" reúne videos originales de Árbol Invertido filmados dentro de la isla. La serie documenta escenas cotidianas, oficios, conversaciones y testimonios de personas que cuentan cómo viven y enfrentan las dificultades del presente.
Este registro incorpora al archivo de "Ay, Cuba" un ejemplo dramático de las condiciones de la vivienda en Cuba que afectan a millones de personas en la isla, y las dificultades de un hombre que continúa habitando una casa cuyo techo y paredes ya no consiguen protegerlo de la lluvia.