Vecinos del reparto Turey, en Baracoa, Guantánamo, denuncian que las aguas albañales inundan sus viviendas cada vez que llueve y se mezclan con el agua potable, una situación que, aseguran, permanece sin solución desde hace décadas.
El videorreportaje, realizado por Yoel Acosta Gámez, muestra caminos anegados, canales obstruidos y casas donde las familias deben levantar colchones, muebles y equipos sobre bloques de concreto para impedir que el agua los destruya durante las frecuentes inundaciones. Marianela Luperón, vecina del lugar, describe la gravedad del problema:
"El agua albañal entra por ahí como perro por su casa. Entonces se une el agua limpia con el agua sucia."
Las imágenes muestran además viviendas de madera deterioradas, pertenencias mojadas y las marcas dejadas por las crecientes. Mairelis Noa Urrutia asegura:
"Desde el triunfo de la revolución [1959] estamos con ese problema y no se resuelve."
Yanisbel Fuentes, una anciana que vive sola, denuncia:
"A mí no me visita nadie. Todo está desbaratado y todo se me moja aquí."