Jesús, un migrante cubano que lleva seis meses viviendo en Rivera, ciudad uruguaya fronteriza con Brasil, vende alimentos en la calle para sostenerse. Antes de abandonar Cuba, trabajaba como panadero y dulcero en un hotel de Varadero, donde recibía un salario mensual equivalente a unos doce o catorce dólares.
El video muestra a Jesús junto al carrito y la nevera que utiliza para vender sus productos, mientras explica a un periodista cómo intenta abrirse camino ante las dificultades para encontrar empleo:
"Me dedico a vender sándwiches, panes, café, café con leche, todo tipo de alimentos que pueda vender. Voy vendiendo, voy viviendo y voy resolviendo mi problema también aquí de trabajo."
También relata que antes estuvo en Guyana, pero decidió continuar hacia Uruguay:
"Primeramente por el idioma, es muy importante porque en Guyana tenía trabajo pero el idioma es muy difícil."
Aunque evita pronunciarse directamente sobre política en Cuba, resume el contexto que lo llevó a emigrar:
"Todo el mundo sabe cómo está la situación en Cuba. Yo de política no sé, no quiero saber nada. Yo vine para acá porque vine con mi familia."