El politólogo cubano Raisiel D. Rodríguez defiende, en esta entrega de "Cuba Imaginada", que una futura Cuba democrática no necesitaría ilegalizar expresamente al Partido Comunista, sino construir una ley electoral y una ley de partidos capaces de impedir proyectos totalitarios. La reflexión responde a una de las preguntas más discutidas entre cubanos: qué hacer con el partido único cuando ocurra una transición democrática.
En el video, Rodríguez sitúa el problema dentro de la experiencia de las democracias liberales frente a organizaciones que operan contra el pluralismo desde dentro del propio sistema:
"El Partido Comunista a lo largo del tiempo ha aprendido a camuflarse muy bien dentro de las democracias. De ser un partido hegemónico, de búsqueda del poder absoluto, ha aprendido después de la Guerra Fría a camuflarse dentro de las democracias liberales y convertirse en un partido antisistema, lo que comúnmente en teoría política se denomina sistemas o partidos iliberales contra el liberalismo."
Rodríguez plantea que el reto institucional sería cerrar legalmente el paso a cualquier estructura política que aspire al poder único:
"No existe ninguna necesidad fáctica de decir: se prohíbe el Partido Comunista de Cuba. Simplemente habría que construir una ley de partidos políticos que prohíba todo lo que implique necesariamente un régimen totalitario o que invite a una ruptura del pluripartidismo o de la pluralidad nacional."
Según el politólogo:
"No hay que buscar en el odio y la venganza del Partido Comunista la respuesta institucional de Cuba."