Bolivia cumple en mayo de 2026 tres semanas de parálisis por bloqueos y protestas impulsadas por sectores afines a Evo Morales, mientras una marcha cocalera avanza hacia la capital, La Paz, para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, elegido democráticamente seis meses antes.
En medio de la crisis, analistas y defensores civiles advierten que el descontento económico estaría siendo utilizado por Morales como mecanismo de presión política contra el Gobierno, en un escenario que analistas describen como un intento de desestabilización del orden constitucional.
El video muestra calles bloqueadas, columnas de manifestantes, humo, piedras sobre la vía pública y enfrentamientos con fuerzas de seguridad en distintos puntos de Bolivia. En las imágenes se observa a grupos de personas corriendo en medio de gases lacrimógenos, mientras unidades policiales se desplazan en motocicletas y vehículos militares permanecen apostados en avenidas afectadas por las protestas. También se escucha gritar consignas contra el Gobierno:
"¿Qué queremos, compañeros? ¡Que renuncie! ¡Que renuncie, carajo!"
Las imágenes muestran además a uno de los manifestantes justificando la protesta por el malestar social y económico que vive el país:
"Ya nos han deprimido, hermanos, estamos dolidos. Y así que, carajo, que renuncie este presidente."
Como se ve en las imágenes, las movilizaciones han derivado en escenas de tensión, bloqueos y violencia callejera, mientras los sectores leales a Morales aumentan la presión sobre La Paz.