Parques y plazas de La Habana se han convertido en escenario de ritos neopentecostales de sanación y expulsión de demonios. Líderes religiosos, como el pastor José Lareu, reúnen a decenas de personas en espacios públicos de los municipios de Centro Habana y Marianao, en un fenómeno que gana visibilidad mientras la crisis económica y social deja a numerosos cubanos sin respuestas ante la falta de recursos y el deterioro de los servicios básicos.
El video muestra varias de estas escenas a plena luz del día. Mujeres permanecen tendidas en el suelo o son sostenidas por otras personas mientras reciben oraciones, imposición de manos y otros gestos propios de estos rituales. En otra secuencia, una joven coloca repetidamente una mano sobre la cabeza de una mujer mientras varias personas observan alrededor.
Las imágenes muestran al predicador Lareu que habla por un micrófono y promete transformación y alivio frente a enfermedades y problemas personales:
"Bastó una sola palabra en el nombre de Jesús y todo cambió, bastó una sola palabra en el nombre de Jesús y todo fue transformado."
Más adelante eleva el tono del ritual y lanza órdenes para expulsar demonios o fuerzas malignas de quienes, según dice, lidian con "problemas" y "enfermedades":
"¡Es una orden! ¡Es una orden! La luz no pide permiso para echar fuera la tiniebla."