Familias de Holguín, al oriente de Cuba, están recurriendo a la elaboración artesanal de aceite de corojo como alternativa ante el encarecimiento de productos básicos en Cuba. Obtener apenas un litro puede exigir hasta ocho horas de trabajo mediante un proceso manual que incluye recoger, fracturar, tostar, moler y exprimir los frutos.
El video muestra cómo los vecinos recogen los corojos caídos y parten las nueces con piedras antes de tostarlas y molerlas. Las imágenes documentan después la preparación de la masa, que se mezcla con agua caliente y se exprime manualmente con un paño para extraer el líquido.
El líquido resultante se hierve para evaporar el agua y obtener el aceite, que finalmente se almacena en una botella para su uso en la cocina. Mientras la prensa oficialista cubana intenta romantizar esta precariedad como una victoria heroica contra el mercado, la alternativa a la que han tenido que recurrir los cubanos expone el fracaso de las medidas económicas del régimen aprobadas en junio de 2026.
El descontrol de los precios ha encarecido los alimentos básicos y ha condenando a los ciudadanos de la isla a la miseria absoluta: en el mercado informal cubano, un litro de aceite supera los 4.000 pesos, por encima del salario mínimo mensual vigente de 3.210 pesos.