Periodista José Alemán Mesa y mensajes: menaza recibida, y su despedida
Periodista José Alemán Mesa. Y los dos mensajes: la amenaza que recibió, y su despedida, publicados en su perfil de Facebook. | Imagen: Facebook

El periodista del Invasor, órgano del partido Comunista en Ciego de Ávila, reconoció haber "sido un machucado" siempre, "desde mi último año de la Universidad hasta hoy", incluso lo llamaban "el Karla de la Universidad de Camagüey".

José Alemán Mesa, reportero del periódico estatal Invasor, órgano oficial del Partido Comunista en la provincia Ciego de Ávila, dijo abandonar el periodismo luego de recibir amenazas por su trabajo.

“Me voy del Periodismo, sin tristezas. Merezco la tranquilidad que no poseo desde hace más de dos años. Les abrazo”, declaró Alemán Mesa en una publicación desde su perfil en Facebook.

El escueto post, comentado por varias personas que lamentaron su decisión, sucedió a la publicación de la captura de pantalla a un mensaje dirigido a su persona: “Buenas tardes Alemán. Me parece que se te está pasando la mano con el papel de defensor del pueblo. Revisa el camino que estás cogiendo porque paras o te paro yo. Todos los extremos son malos.”

Sin referirse a la fuente del mensaje o la causa concreta de las amenazas, Alemán Mesa respondió a los comentarios de apoyo recordando su ríspida trayectoria en el oficialismo:

"Siempre he sido un machucado. Desde mi último año de la Universidad hasta hoy, el último de mis días como periodista. He aguantado lo que sea, pues pantalones nunca me han faltado. Pero este mensaje que reproduzco, sin interés de hacer daño alguno a quien lo mandó, taladra mi cerebro con más fuerza y constancia que un carpintero a la palma".

"He aguantado que me “amenacen” con sanciones severas, que digan que “avivo el descontento del pueblo”, que lo que hago “no es bueno ni para Cuba ni para Invasor”…, pero siempre defenderé al pueblo, ese que me merece más, que me valora, que me empuja"

Natural de un pueblo del central azucarero Orlando González —municipio Majagua—, el joven periodista se graduó en 2018 en la Universidad de Camagüey, donde fue emplazado y enjuiciado por sus publicaciones críticas en el blog personal El cincel silente, que manejaba desde la Internet universitaria.

Desde entonces -y a pesar de haber confesado en más de una ocasión su arrepentimiento con respecto a aquel blog, y su satisfacción con su puesto en el Invasor- en más de una ocasión Alemán Mesa ha sido acosado por las autoridades e imposibilitado de ejercer su trabajo, como ocurrió en enero pasado, cuando un agente del Ministerio del Interior le obligó a cortar una trasmisión en directo de un incendio ocurrido en Ciego de Ávila, pese a sus credenciales como reportero de un medio oficial.

"Me cansé de que cuando llegue a hacer un trabajo, después que lo hago, alguien me diga: 'antes de venir, cuando me llamaste, me comentaron: no lo dejes entrar, que ese está en contra de esto'. Y nunca lo he estado ni lo estaré, pero esa es la imagen que me han creado. Ya lo expresé un día: no es ni aquello ni esto lo que quiero", contó en la misma respuesta el periodista, quien en 2020 ganó el Premio Provincial de Periodismo Económico y el Concurso 28 de enero.

Hace poco el joven se había manifestado sobre el caso de su colega Karla Pérez, desterrada por el régimen tras haber sido expulsada de una universidad cubana y haberse graduado en Costa Rica. En esa oportunidad Alemán Mesa reconoció que se identificaba con el caso pues él mismo fue en su momento "el Karla de la Universidad de Camagüey".

En Twitter, el joven que se identifica como un cubano que ama “el periodismo y leer a Martí, Che y Fidel”, no ha hecho ninguna declaración. Su despedida del periodismo, en un contexto en el que el régimen recrudece sus ataques a la libertad de expresión ciudadana, terminaba con las siguientes palabras:

"Pido que me ayuden a rehacer mi vida, en un trabajo donde me sienta tranquilo. Muchísimas gracias a todos y todas, los leo con amor, con felicidad. Y si tengo un pueblo, ustedes tienen aquí un hijo, un hermano, un amigo".

Árbol tatuado en tobillo.
Ignacio Palomo

(Marroquí, Florencia, Cuba, 1959). Descendiente de inmigrantes canarios, heredó el gusto por la décima y la música campesina. Tocó el laúd en conjuntos aficionados y fue uno de los últimos proyeccionistas del Cine Móvil en su región, antes de matricular la carrera de periodismo en la Universidad de La Habana y mudarse a aquella ciudad, estudios que dejaría a medias, según su Autobiografía, “por razones ajenas a mi voluntad”. Residió durante un breve período en Suiza, desempeñando labores diversas, regresó a la patria por problemas de salud sin lograr adaptarse al cambio de clima. Fundó junto con otro emigrado, Ulises Varsovia, el proyecto editorial Odiseo. Fue editor invitado de la revista internacional Francachela entre 1997 y 2003. Ha publicado: Relojes de niños (Ed. Odiseo, Ginebra, 1996) y La palma irreal (Ed. Odiseo, Ginebra, 2001). Colabora con distintos medios alternativos.

Comentarios:


Raúl Suárez (no verificado) | Mar, 30/03/2021 - 21:00

Qué triste realidad la de este muchacho. Aunque era algo de esperarse, porque ya a él lo habían presionado y había respondido de forma timorata. A la fuerza solo se le responder con fuerza. Me alegra que al final, haya podido controlar su miedo, el miedo que tantos padecemos dentro de esta Isla, y haya decidido enfrentarse a la injusticia. 

Anónimo (no verificado) | Jue, 01/04/2021 - 11:21

Muy triste esto. Ek periodismo estatal siempre presiona y censura.

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