El alcalde socialista de Láncara, provincia de Lugo, Darío Antonio Piñeiro López, pidió al Consulado de Cuba en Galicia la retirada imediata de un busto de José Martí instalado en la casa natal de Ángel Castro, padre de Fidel y Raúl Castro, durante la conmemoración del centenario del nacimiento de Fidel. El regidor considera que la escultura constituye un "insulto directo" para parte de los vecinos y reclama que sea trasladada fuera del municipio.
La petición aparece en una carta abierta dirigida a la cónsul cubana en Santiago de Compostela, Ingrid Izquierdo, en la que Piñeiro, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), asegura trasladar el "profundo malestar y la indignación" de la ciudadanía. El propio alcalde señala en el documento que el busto se encuentra dentro de una propiedad privada.
Antes de remitirla formalmente al Consulado, Piñeiro difundió la carta en su perfil de Facebook mediante un audio realizado con inteligencia artificial. Apunta el alcalde:
"Vecinos y ciudadanos de a pie perciben la presencia de esta estatua en dicho lugar no como un símbolo diplomático, sino como un insulto directo a la gente de la calle, reviviendo tensiones, divisiones y un clima de confrontación que retrotrae a épocas oscuras como la Guerra de Cuba."
Piñeiro sostiene además que "ningún símbolo" debe convertirse en motivo de "discordia, provocación ni agravio" para los habitantes del municipio, aunque se encuentre en terrenos particulares, y asegura que existe un rechazo generalizado a la escultura.
El alcalde solicita al Consulado trasladar el busto a dependencias consulares o a cualquier otra ubicación escogida por la representación diplomática cubana, siempre que quede fuera de Láncara.
La carta incluye también una advertencia: si no obtiene una respuesta satisfactoria y el busto permanece en la Casa Ángel Castro, Piñeiro asegura que el Ayuntamiento retirará, "como medida correlativa", otro monumento dedicado a José Martí situado en A Pobra de San Xiao, que sí se encuentra en dominio público municipal.
Un busto de Martí para homenajear a Fidel Castro
El busto fue colocado el 13 de agosto de 2026 en la Casa Museo Ángel Castro y Centro de Interpretación de la Emigración Gallega durante una celebración organizada por la Asociación de Amistad y Solidaridad de Láncara con Cuba por el centenario de Fidel Castro.
El acto, celebrado bajo el lema "100 años con Fidel", congregó a varios cientos de personas y contó con la presencia del embajador de Cuba en España, Marcelino Medina, la cónsul Ingrid Izquierdo y representantes de la asociación. Medina fue quien descubrió la escultura.
La elección de Martí no fue ajena al homenaje a Fidel Castro. Antonio Sobrado, presidente de la Asociación, explicó durante la ceremonia:
"Como Fidel no quería ni plazas ni calles ni figuras ni bustos, escogimos la figura de José Martí."
El alcalde Piñeiro cuestionó también este homenaje a Fidel Castro en un comentario publicado en la misma entrada de Facebook en la que difundió su carta:
"Me parece lamentable que aproximadamente 300 personas celebren el centenario del nacimiento de Fidel Castro mientras el pueblo cubano se muere de hambre. Creo sinceramente que carecen de sensibilidad y dignidad."
José Martí: ¿un "insulto" a los españoles?
El alcalde llevó después sus críticas al terreno histórico y relacionó su rechazo al busto con las muertes españolas durante la Guerra de Independencia de Cuba.
"Les recuerdo que José Martí fue uno de los organizadores de la guerra de independencia entre Cuba y España, en la que murieron casi 50.000 soldados españoles, entre ellos muchos gallegos y lancarienses. No me parece admisible que las familias de esos soldados tengan que ver diariamente un busto del ejecutor de sus allegados."
El propio Ángel Castro combatió en Cuba como soldado del Ejército español antes de regresar a Galicia y emigrar posteriormente de nuevo a la isla, donde terminó estableciéndose. El busto de uno de los principales impulsores de la independencia cubana quedó así instalado junto a la vivienda vinculada a un hombre que había llegado a Cuba como integrante de las tropas españolas.
Piñeiro extendió además sus cuestionamientos a quienes están detrás de la Casa Ángel Castro y a la propiedad del inmueble:
"Les pido que sean coherentes con sus ideales: no me explico cómo alguien que se define como comunista y está en contra de la propiedad privada en su país pueda poseer una propiedad en España, la cual bien podría haber donado al Ayuntamiento o a la asociación cultural Val de Láncara."
El alcalde añadió:
"Resulta contradictorio ser comunista en Cuba y capitalista en España, más aún sabiendo que la cesión o venta de la casa se realizó a un grupo de empresarios. ¿Presumen de ser comunistas o solo lo son cuando les conviene o interesa?"
¿Quién es el dueño de la Casa Museo Ángel Castro?
Mucho antes de convertirse en museo, la casa de Ángel Castro en Láncara permanecía en manos de su familia. En 2006, María Teresa "Marité" López López explicó al medio La Voz de Galicia que las ramas gallega y cubana de los Castro estudiaban cómo recuperar la vivienda, que era "propiedad de la familia", y querían preservarla por el valor sentimental y simbólico que representaba.
Marité López es prima segunda de Fidel Castro, según la identificó entonces La Voz de Galicia, que señaló además que había trabajado en el departamento de Turismo de la Embajada de Cuba en Madrid y mantenía una estrecha relación con sus familiares en la isla.
Durante la década de 1990 dirigió la Oficina de Turismo de Cuba en España y Portugal, cargo que todavía ejercía al menos en 2002, cuando participaba en actividades de promoción turística junto a empresas del sector. Años después, Global Galicia precisó su parentesco: es hija de Estela López, prima hermana de Fidel y Raúl Castro.
Pero la casa no pertenecía únicamente a Marité. En diciembre de 2016, cuando la Diputación de Lugo y el Concello estudiaban convertirla en museo, el medio español El Progreso informó de que la propiedad estaba repartida entre más de una veintena de herederos, lo que dificultaba tanto una eventual compra como una cesión del inmueble.
El propio Darío Piñeiro conocía entonces esa situación. En declaraciones al mismo periódico, explicó que el Ayuntamiento negociaba una posible cesión y que necesitaba comprar la casa a la familia Castro o conseguir su uso durante un mínimo de 25 años. Piñeiro describió el inmueble como la típica propiedad rural gallega “indivisa” y apuntó que probablemente pertenecía a todos los herederos de la familia.
Mientras se buscaba una fórmula para hacerse con la casa, comenzó a tomar forma la Asociación de Amistad y Solidaridad de Láncara con Cuba. El 30 de abril de 2018, la Confederación de Empresarios de Lugo (CEL) informó de que la asociación ya estaba formalmente constituida e inscrita en el Registro de Asociaciones de la Xunta de Galicia y que entre sus integrantes había empresarios de Láncara y directivos de la propia CEL. La patronal explicaba que la organización pretendía servir de plataforma para facilitar las relaciones de las empresas lucenses con Cuba.
Ese mismo comunicado de la CEL recoge que Piñeiro había firmado con Jaime López, entonces secretario general de la CEL, un protocolo de colaboración para fomentar la actividad económica y la internacionalización de las empresas de Láncara. El acuerdo señalaba expresamente los vínculos del municipio con Cuba como una base para favorecer el contacto de las empresas de Lugo con la Isla.
El camino hasta la cesión de la casa, sin embargo, fue largo. Según relató a Global Galicia Antonio Sobrado, empresario de Láncara y vicepresidente de la asociación, las conversaciones se prolongaron durante más de un año y medio, incluyeron varios viajes a Cuba y obligaron a localizar a los distintos herederos de Ángel Castro.
El primer contacto con la familia propietaria se produjo en Cuba con Mariela Castro, hija de Raúl Castro, a quien, según Sobrado, consiguieron localizar gracias a los contactos empresariales que mantenían en la isla. Mariela trasladó después el peso de la negociación a Marité López, quien terminó participando en la firma de la cesión a la Asociación de Amistad y Solidaridad de Láncara con Cuba en 2018.
Sobrado explicó también por qué las negociaciones anteriores no habían prosperado:
"Las negociaciones hasta ese momento con la familia Castro siempre fueron bajo un enfoque erróneo, la donación de la casa al Ayuntamiento de Láncara porque los propietarios querían que pasara a manos de una asociación que no perteneciera a ningún partido político y sin ánimo de lucro, para evitar posibles problemas derivados de cambios en los gobiernos."
Hasta donde permiten comprobar las fuentes públicas consultadas, no consta una transmisión posterior de la Casa Museo Ángel Castro y la Asociación sigue siendo la última titular conocida.
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