En 1972, mientras Chile atravesaba una grave crisis de inflación y desabastecimiento bajo el Gobierno de Salvador Allende, Fidel Castro propuso quitar media libra de azúcar de la cuota mensual de los cubanos para enviarla a su aliado político. La medida afectaba a quienes recibían cuatro libras mediante el sistema de racionamiento. La iniciativa fue agradecida por Salvador Allende y, en abril de 1973, llegó a Talcahuano un primer cargamento de 11.400 toneladas de azúcar cubana.
El video recupera imágenes de archivo en las que Fidel Castro plantea públicamente:
"Proponemos que cada ciudadano que tenga una cuota de 4 libras de azúcar renuncie a media libra para enviarse al pueblo chileno."
Las imágenes muestran después a campesinos y militares expresando su respaldo a la iniciativa. Uno de los uniformados declara:
"En este caso, en mi posición, no solamente media libra que sería la que tenía que dar, sino una libra y algo más si fuera necesario."
Otro campesino asegura:
"No solo soy capaz de dar la que tiene que dar por la que le toca, sino es capaz de cortar más todavía por si acaso hay que volver a mandar más."
Más de cinco décadas después, la antigua potencia azucarera cubana atraviesa una profunda crisis de producción, marcada por el deterioro de sus centrales, la falta de inversiones y los apagones. El contraste entre aquellas donaciones y la escasez de azúcar en Cuba refleja las contradicciones de una política que exigía sacrificios a la población para sostener los compromisos internacionales del régimen.