El régimen cubano inició el curso escolar 2026-2027 con una demostración de fuerza frente a niños de enseñanza preescolar, al incluir ejercicios de reducción física y combate ejecutados por efectivos de "tropas especiales" a escasas distancia de los menores. En las imágenes se puede apreciar el terror de los pequeños y la indignación de los padres ante la violencia de la exhibición.
El video muestra a dos hombres con uniformes negros realizando maniobras de inmovilización, derribo y control físico mientras un grupo de niños, con uniforme escolar, aun sin la pañoleta, observa la exhibición desde uno de los laterales del recinto. Las imágenes recogen cómo uno de los represores derriba a otro y reproduce técnicas asociadas al uso de la fuerza y la represión.
Como se ve en el video, la demostración ocurre dentro de un entorno escolar y frente a menores, convirtiendo una actividad vinculada al inicio de las clases en una exhibición del poder coercitivo del régimen. La presencia de estas prácticas ante niños normaliza desde la infancia la violencia institucional y el control militar como parte del paisaje cotidiano.