Una joven cubana denunció desde La Habana el agotamiento de la población ante los apagones prolongados, el calor, la falta de conexión y el encarecimiento de los alimentos. Su directa, difundida en redes sociales, se volvió viral por expresar con crudeza una sensación extendida entre muchos cubanos: la vida cotidiana en la isla se ha convertido en una resistencia permanente.
El video muestra a la joven visiblemente alterada, a oscuras y relatando los cortes eléctricos sufridos durante varios días:
"Esto ya no se aguanta, no podemos más. Ya no se aguanta. Ya nos quitaron la luz antier, nos quitaron la luz a las nueve de la mañana, nos las pusieron ayer a las diez de la mañana y nos las quitaron como a las doce de la noche. Y hoy, de las doce de la noche de ayer hasta ahora, a las ocho de la noche, no teníamos luz. Nos acaban de poner la luz, y no pasaron ni quince minutos, ni quince minutos y nos la vuelven a quitar."
En su testimonio, resume el impacto del deterioro diario:
"Ya las lámparas no aguantan más, ya no aguantan más los ventiladores. Esto ya no se aguanta, ya está bueno, ya esto no es vida. Lo que estamos viviendo no es vida, estamos pasando tremendo perro trabajo."
La joven cuestiona además la desigualdad entre quienes padecen los cortes y la cúpula privilegida del régimen:
"Ya está bueno ya, que todo el mundo arriba tiene la luz, tiene todo y uno no tiene nada. Ya está bueno ya. Ya está."