El rapero y preso político cubano Yasmany González Valdés, conocido como "El Libre", reapareció visiblemente deteriorado durante su primer pase luego de más de tres años encarcelado por el régimen en el Combinado del Este, donde cumple una condena de cuatro años por pintar carteles contra la dictadura.
Las imágenes evidencian el contraste entre su estado físico antes del presidio político y su apariencia marcada por la pérdida de peso, el encierro y las secuelas de la prisión.
El video muestra fotos anteriores al encarcelamiento, en las que Yasmany aparece con barba, mejor estado físico y haciendo el gesto de la "L" de libertad. Sobre esas imágenes se recuerda que fue condenado "a cuatro años por escribir un cartel de denuncia de la dictadura" y se recoge una de sus frases:
"No soy un asesino o un vulgar ladrón, sino un preso político".
La grabación muestra su estado actual: extremadamente delgado, sin dientes y otras señales visibles de deterioro físico. Se muestran también los tatuajes que Yasmany lleva en el cuerpo, entre ellos, "Libre o mártir", mientras se subraya que en la cárcel "ha perdido incluso sus dientes, pero sigue siendo El Libre". El antes y después del preso político funciona como denuncia del impacto del presidio en Cuba y vuelve a poner el foco, una vez más, en quienes permanecen encarcelados por motivos políticos.