La insuficiencia de ingresos, los apagones, la falta de agua y las dificultades para acceder a alimentos marcan la vida cotidiana de varios adultos mayores de Baracoa, Guantánamo. Los entrevistados describen una situación en la que resolver las necesidades más básicas se convierte en un problema diario. Los testimonios fueron recogidos por el periodista independiente Yoel Acosta Gámez.
Uno de los jubilados recibe 1.700 pesos mensuales y asegura que ese dinero no le alcanza para garantizar siquiera las comidas. Su cocina funciona con electricidad y tampoco puede comprar carbón cuando falta la corriente:
"Algunas veces tenemos almuerzo, otras veces no tenemos almuerzo, porque no hay posibilidad con el salario que yo gano."
Otro de los entrevistados, con ingresos de poco más de 2.000 pesos, tiene que limpiar patios o hacer "cualquier cosa" para sobrevivir. Otros testimonios hablan de cortes frecuentes de electricidad y agua, así como de viviendas que se inundan cada vez que llueve. Otro de los entrevistados cuestiona además la falta de respuestas del régimen:
"Las autoridades aquí no explican nada, y cuando van a explicar, explican lo mismo."
Otro asegura:
"No aparece nadie por acá."
A estos problemas se suma la escasez de medicamentos y el alto precio de los alimentos. Uno de los entrevistados resume la situación:
"Estamos pasando y la gente se está muriendo. No, no, esto está muy difícil."