Un residente de Matanzas, de 62 años, denunció el alto precio de los medicamentos que necesita tras haber sufrido un infarto y la imposibilidad de obtenerlos en las farmacias estatales. Según relata, tuvo que pagar 500 pesos por diez tabletas de clopidogrel, un medicamento que debe consumir de manera continua y cuyo costo resulta difícil de asumir para una persona que no está trabajando.
El video muestra al hombre sosteniendo el blíster mientras explica cómo intenta reunir dinero para mantener el tratamiento. Recuerda que una persona que ha sufrido un infarto no puede asumir cualquier tipo de trabajo:
"Yo mismo, que no estoy trabajando, que tengo que salir por la calle a vender cualquier bobería, cualquier cosa para poder comprarme mis pastillas."
También expresa su agotamiento ante la situación general del país y responsabiliza al régimen por el desabastecimiento:
"Esto es una necesidad para el pueblo. Para un enfermo, coño, entre la vida y la muerte. Porque si no la tomas, te mueres. Y el Gobierno no la tiene."
Más adelante asegura que ya no aguanta más y llega a plantear que aceptaría "una intervención, lo que quiera que venga" con tal de que cambie la situación.