Un joven cubano explica cómo la Ley 171 de Migración y el Decreto-Ley 117/2026, que a primera vista parecen favorecer al pueblo de la isla, en realidad blindan los derechos de la élite del régimen. Sus argumentos coinciden con las sanciones de Washington a GAESA, que dan treinta días para cortar relaciones con la dictadura a todo el que negocie con esta corporación militar cubana.
El video muestra al joven sentado frente a la cámara, detallando:
"Imagínate que eres general de las FAR, tienes sesenta años, un apartamento en Miramar, cuenta fuera del país y también un hijo que lleva tres años viviendo en Madrid. De repente, un martes cualquiera, Marco Rubio dice tu nombre en Washington: bloqueados tus activos, bloqueadas tus cuentas, cualquier banco del mundo que te toque va sancionado también. Y ahí, ¿qué haces? Gritas: ¡bloqueo genocida! Eso es lo primero, claro, eso no falla."
El joven explica cómo estas legislaciones permite a los cubanos del exterior conservar sus derechos solo si demuestran arraigo mediante propiedades, cuentas bancarias o familiares, beneficiando principalmente a quienes ya poseen recursos dentro de la isla:
"La Ley 171 protege que no pierdas lo que tienes. El Decreto-ley 117 te deja entrar a manejarlo como si nunca te hubieras ido. Uno es el candado y el otro es la llave. Y todo esto se publica la misma semana que Washington sanciona a GAESA y le avisa al mundo que tiene hasta el 5 de junio para cerrar operaciones con ellos."
Como se aprecia en el video, el joven advierte que mientras al pueblo se le vende la idea de una reforma migratoria, a la élite se le garantiza blindaje total, usando el mismo instrumento legal para fines completamente distintos.