Vecinos de Jaimanitas, en el oeste de La Habana, salieron a las calles el 7 de julio de 2026 tras casi cincuenta horas de apagón, golpeando calderos, cantando el Himno Nacional y desafiando la presencia policial enviada por el régimen para contener la protesta. En medio de la oscuridad y el cansancio acumulado por los cortes eléctricos, la multitud coreó:
"El pueblo unido jamás será vencido."
También se escucha gritar, en repetidas ocasiones:
"No hay miedo."
El video muestra a numerosas personas reunidas de noche en las calles de Jaimanitas, entre cacerolazos, consignas y automóviles detenidos o intentando avanzar mientras suenan los cláxones. Los vecinos caminan en grupo, algunos sin camisa por el calor, mientras otros golpean recipientes metálicos, en una escena marcada por la falta de electricidad, la tensión con las autoridades y el rechazo abierto a los prolongados apagones.
El régimen desplegó fuerzas represivas para intimidar a los manifestantes e intentar silenciar el reclamo, pero continuaron sonando los calderos frente a los policías, y la protesta se extendió a otros puntos de la capital. En el reparto La Hata, en Guanabacoa, los residentes cerraron las calles y prendieron fuego a la basura; en Alamar, Habana del Este, el pueblo tomó las calles sonando calderos contra los interminables cortes de luz.