Un pequeño vaso de aceite se vende por 600 pesos cubanos en Camagüey, mientras que el litro se anuncia a 2.900, según una oferta difundida en redes sociales. La escasez y la pérdida del poder adquisitivo han convertido este ingrediente básico en un gasto difícil de afrontar para muchas familias, que recurren a comprar cantidades cada vez más pequeñas.
En el video, un hombre sostiene un recipiente plástico transparente con aceite y lo acerca a la cámara para mostrar su contenido. Durante la grabación, gira el vaso frente a su rostro y deja ver la cantidad de producto que se ofrece por ese precio.
Las imágenes ilustran una situación que se ha agravado durante 2026. En algunas zonas de Cuba, el litro de aceite pasó de unos 1.500 pesos en abril a 4.000 en agosto, una cifra superior al salario mínimo mensual de 3.210 pesos. Por su parte, los 600 pesos del recipiente mostrado representan casi una quinta parte de ese ingreso, lo que permite dimensionar el impacto de estos precios en la economía doméstica.