En un basurero cubierto de maleza, un hombre busca alambres en la basura para conseguir algún ingreso. Aparta restos aprovechables entre plásticos, maderas, botellas y metales mientras explica la necesidad que lo lleva a rebuscar entre los desperdicios:
"Mira lo que uno tiene que hacer para sobrevivir."
El hombre recoge los alambres para venderlos a la Empresa de Recuperación de Materias Primas y separa el cobre que encuentra entre los desechos. Según explica, por este último material le pagan 300 pesos el kilogramo. La cantidad que puede reunir depende de lo que aparezca en el vertedero, por lo que continúa revisando los residuos uno por uno y guardando aquello que puede vender.
Cuando le preguntan si cree que Cuba saldrá de la crisis, responde: "Eso habría que verlo". Y afirma que hay que "seguir guapeando". La conversación adquiere otro tono cuando le preguntan qué le gustaría hacer en una Cuba sin crisis. Su respuesta es breve:
"Descansar en paz."
Ante la pregunta de por qué no puede hacerlo ahora, explica que tiene necesidad de salir a luchar.
La escena registra una forma de subsistencia en la que objetos descartados adquieren valor porque pueden convertirse en unos pocos pesos. La búsqueda diaria de materiales reutilizables expone una precariedad que obliga a no pocas personas en Cuba a recurrir a los vertederos para obtener recursos con los que afrontar sus necesidades básicas.
"Ay, Cuba" reúne videos originales de Árbol Invertido filmados dentro de la isla. La serie documenta escenas cotidianas, oficios, conversaciones y testimonios de personas que cuentan cómo viven y enfrentan las dificultades del presente.
Este registro incorpora al archivo de "Ay, Cuba" el testimonio de un hombre que quisiera dejar atrás la lucha diaria por sobrevivir, pero cuya necesidad económica lo obliga a continuar buscando alternativas para obtener ingresos.