Un cubano denuncia que pagó 80 dólares por noche en el hotel Meliá Trinidad Península y no pudo bañarse por la falta de agua corriente. También asegura haber encontrado sábanas manchadas y deficiencias en la alimentación. Su experiencia contrasta con la oferta de lujo del establecimiento, en medio del deterioro de los servicios turísticos y la crisis energética que atraviesa Cuba.
El video muestra al hombre abriendo el grifo del lavabo sin que salga agua, mientras señala que son las 3:52 de la tarde. El huésped protesta:
"Aquí te quitan el agua a las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde."
Después identifica su habitación, la 1217, y enseña una botella plástica con agua que utiliza para asearse. Indignado, califica la situación de "una falta de respeto". Las imágenes recogen también el interior de la habitación y las instalaciones exteriores del complejo, incluidas sus piscinas, vacías. El cubano explica que tuvo que cambiarse de alojamiento dentro del hotel por las condiciones de la ropa de cama. Al concluir, cuestiona la calidad del servicio y advierte:
"No gasten su dinero aquí en el Meliá, que les van a estafar."