Un cubano acude en busca de medicamentos a una farmacia ubicada en Marianao, La Habana. No aparece ningún trabajador para atenderlo, solo estantes vacíos.
El 21 de julio de 2026, vecinos del Cerro y La Víbora (La Habana), tomaron cerraron las calles con barricadas de fuego para exigir el fin de los apagones.
"Conseguir un medicamento en la isla depende cada vez menos de presentar recetas en farmacias estatales y más de poder acceder a los circuitos informales."
"Acaban de matar a una muchacha con tres hijos", denunció una mujer en redes. "Fue al hospital de Mayarí, allí le pusieron una sangre que tenía veneno".
La madre condenó la pasividad ciudadana y el acoso constante contra quienes reclaman libertades. A sus 24 años, rechazó aceptar estas condiciones de vida.
Los cubanos tomaron las calles de Centro Habana la noche del 19 de julio de 2026, cortaron las calles con fuego y barricadas y encararon a los represores.
Cuba enfrenta el verano de 2026 con temperaturas extremas, apagones de más de 30 horas diarias y salarios que no alcanzan ni para comprar agua fría y hielo.
"No hay forma de dialogar con quien pretende, en Cuba, apoderarse de la razón a través de la intimidación y el uso de un lenguaje acusador y prepotente."
Monseñor José Siro González Bacallao (1930-2021) vivió "ofreciendo en la Eucaristía, diariamente, la vida, los sufrimientos y los gozos de nuestro pueblo."