La llegada de un camión cisterna de agua a Santiago de las Vegas, en La Habana, provocó que numerosas familias salieran con cubos, tanques y otros recipientes para conseguir el líquido después de semanas de escasez. Más de medio millón de habitantes de la capital y cerca de 2,7 millones de personas en toda Cuba enfrentan interrupciones prolongadas del servicio o dependen del abastecimiento mediante camiones cisterna.
El video muestra a decenas de vecinos reunidos alrededor de la pipa (como se la conoce comúnmente en Cuba) mientras intentan llenar recipientes de distintos tamaños. Entre las personas se distinguen mujeres, hombres, adultos mayores y niños que transportan el agua hasta sus viviendas, mientras otros esperan junto al vehículo estatal en una calle cubierta de charcos y lodo.
Las imágenes muestran el movimiento constante de cubos, tanques y carretillas alrededor del camión, una escena que refleja cómo el acceso al agua se ha convertido en una lucha cotidiana para numerosas familias cubanas. Ante la insuficiencia del suministro estatal, quienes no reciben el servicio deben esperar la llegada incierta de una pipa, almacenar agua de lluvia o pagar decenas de miles de pesos por un camión cisterna en el mercado informal.