Una joven regresó a Cuba y protagonizó un emotivo reencuentro con su abuela ciega, quien la reconoció apenas la tuvo cerca. La escena refleja el costo humano de la separación familiar que acompaña a la crisis migratoria cubana y el tiempo perdido entre quienes parten y quienes permanecen en la isla.
El video muestra a la joven acercándose en silencio hasta abrazar a su abuela. Según relata la propia nieta, “con solo sentirme supo que era yo”. A partir de ese momento, la anciana rompe a llorar y ambas se aferran en un largo abrazo mientras otros familiares observan la escena.
Las imágenes muestran a la abuela llorando, tocando el rostro y el cabello de su nieta y negándose a soltarla durante varios segundos. El reencuentro convierte en una escena íntima el dolor acumulado por la distancia y la separación de tantas familias cubanas.