El actor cubano Vladimir Cruz y su hija Julieta compartieron sus experiencias en Comandante Fritz, una comedia dirigida por Pavel Giroud que recrea La Habana de 1972. La película sigue a un oficial de la policía política de Alemania Oriental enviado a la isla para frustrar una supuesta operación contra Fidel Castro. Ambos participaron en la presentación del filme, celebrada el 29 de octubre en Casa de América, Madrid, dentro del ciclo "Miradas compartidas", organizado por la Fundación Carolina.
En el video, Vladimir Cruz explica el desafío de reconstruir La Habana en otro país, una ciudad que considera un personaje más del cine cubano:
"Pero es posible, y al final es una maravilla que se pueda hacer, porque si vamos a esperar a grabar una película como esta en Cuba, pues no se sabe cuándo podría ser, si pudiera ser algún día."
También recuerda la convivencia durante un mes y medio en Las Palmas de Gran Canaria, donde trabajó por primera vez en una película con su hija. Por su parte, Julieta cuenta cómo afrontó el desafío de interpretar a una joven cubana partidaria de Fidel Castro, pese a no haber vivido nunca en Cuba.
"Fue complicado a la hora de hacer el acento cubano y todo eso, pero bueno, aquí tengo a mi coach, que es mi padre, así que, pues muy bien me fue la verdad."
Las imágenes recogen además las anécdotas familiares del rodaje, entre ellas las largas esperas entre escenas y las bromas de Vladimir sobre su papel como padre cuidador:
"Yo no soy policía."