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Investigación | Prioridades de papel: qué revela la cartera cubana de inversión extranjera

El Gobierno cubano dice priorizar alimentos y energías renovables en su política de inversión extranjera. Pero, la cartera de negocios que promueve revela otros intereses muy diferentes.

Portada investigación de CubaChequea en Árbol Invertido. Edificio K en La Habana

Cuba vive una crisis múltiple, marcada por apagones diarios, escasez de alimentos y una industria turística que no logra llenar su capacidad hotelera. En medio de esta crisis, el gobierno cubano ha decidido lanzar una transformación de la economía cubana, donde la inversión extranjera jugaría un papel fundamental, en especial en la industria alimentaria y la transición energética.

En cambio, la propia cartera de oportunidades de negocios —el catálogo oficial de proyectos que el Estado cubano ofrece a inversionistas extranjeros— cuenta una historia diferente. De cada 100 dólares que el gobierno busca captar, 62 irían para el turismo y solo 7 a la producción de alimentos. 

Esta investigación logró recuperar 308 proyectos publicados en Invierta en Cuba, la plataforma oficial del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba (MINCEX), actualmente fuera de servicio. El resultado es un notable contraste entre lo que el gobierno dice priorizar y lo que realmente prioriza.

Los problemas “prioritarios” del Gobierno

Las prioridades en la política nacional de inversión extranjera están definidas en la Ley 118 de la Inversión Extranjera. Estas no han sido modificadas desde la promulgación de la ley en 2014; aparecen en su artículo 1, capítulo 1, y se pueden resumir en la siguiente tabla:

Prioridades declaradas del Gobierno cubano

  • Diversificación y ampliación de los mercados de exportación.
  • Acceso a tecnologías de avanzada.
  • Sustitución de importaciones, con prioridad para los alimentos.
  • Obtención de financiamiento externo.
  • Creación de nuevas fuentes de empleo.
  • Incorporación de métodos gerenciales.
  • Desarrollo de encadenamientos productivos.
  • Cambio de la matriz energética mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energía.

Tales prioridades no aparecen solo en la Ley, sino que se han repetido desde entonces en programas de gobierno, como el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030 y el actual Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026.

El Plan 2030 articula los sectores prioritarios dentro de programas del gobierno en los que la inversión extranjera es uno de los factores: plantea como objetivos generales de la economía cubana —entre otros— el desarrollo del sector agroalimentario, la industria biotecnológica, el turismo, y la promoción de la energía renovable y la eficiencia energética.

En cambio, la atracción de capital foráneo aparece de forma explícita como uno de los objetivos del macroprograma número tres del Plan 20230, Infraestructura, como fuente de financiamiento. 

En este macoprograma se definió a la infraestructura como el “conjunto de medios técnicos, servicios e instalaciones imprescindibles para el desarrollo de una actividad”. Sus programas específicos se ocupan de sectores clave como la informatización y comunicaciones, el transporte y la logística, la infraestructura hidráulica y sanitaria, y el desarrollo de estándares para la medición de la calidad.

El Plan para 2026 hace algo similar, subordinando los proyectos de captación a las “estrategias de desarrollo territorial”. Mencionados explícitamente como prioridades en la inversión extranjera aparecen tres sectores: la producción de alimentos, la transición energética, y la industria azucarera.

Las autoridades del gobierno cubano han insistido en varias ocasiones en estas prioridades. 

Ana Teresita González Fraga, entonces viceministra de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, declaró a la Asamblea Nacional en 2023 que su ministerio promovía la búsqueda de negocios “focalizados en los sectores priorizados para la economía nacional”, citando como tales “la producción de alimentos, las fuentes renovables de energía y la biotecnología”:

"Hemos analizado las dificultades que se presentan para el desarrollo de la inversión extranjera. Tenemos proyecciones de trabajo que están estrechamente vinculadas con estos asuntos para, en 2024, alcanzar un desarrollo superior". 

En noviembre de 2024, Oscar Pérez-Oliva Fraga, titular del MINCEX, resaltó como los proyectos de la cartera de oportunidades presentada en esa jornada se concentraban en sectores como la producción de alimentos, el energético, el turismo, la agroindustria azucarera, el transporte, la construcción, la biotecnología y las telecomunicaciones. La prensa oficial hizo énfasis que el sector alimentario registraba entonces el mayor número de proyectos de la cartera.

Cerca de un año más tarde, al presentar la cartera para 2026 durante la Feria Internacional de La Habana de 2025, el también Viceprimer Ministro presentó al sector agroalimentario como un “eslabón decisivo”, destacando la necesidad de priorizar la alimentación del pueblo: 

"Todo negocio que esté enfocado a la producción de alimentos [...] nosotros lo vamos a valorar positivamente"

Otros sectores que nombró como prioritarios fueron “la industria, el turismo y la energía”. 

Citando al ministro, Cubadebate precisó que “la promoción” en el sector energético se centraría “de manera intencionada en la prospección y extracción petrolera para la participación de capital extranjero”, a pesar que el discurso del gobierno y los objetivos declarados hasta entonces favorecían las fuentes renovables. 

Pérez-Oliva justificó el cambio de enfoque como una búsqueda de “fórmulas diferentes para la generación eléctrica que se adecúen a las capacidades de pago del país”.

En cambio, en junio de 2026, durante su participación en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Pérez-oliva volvió a mencionar a las renovables como sector abierto a la inversión extranjera, asegurando que el gobierno estaba abierto a “negocios para la generación, distribución, eficiencia energética y fuentes renovables de energía”.

Las prioridades

Sin embargo, una mirada a la propia cartera de negocios publicada por el MINCEX constata que la “prioridad real” no siempre de cerca a la prioridad oficial.

De acuerdo al Reglamento de la Inversión Extranjera, la cartera de oportunidad de inversión extranjera, también llamada simplemente cartera de oportunidades o de negocios, es el “documento que contiene las políticas sectoriales y las fichas de las propuestas de oportunidad de inversión extranjera” definidas por órganos de la administración y otras entidades, entre ellas las empresas estatales.

Estas propuestas son avaladas por el MINCEX y aprobadas en conjunto por Consejo de Ministros una vez al año, siendo posible aprobar proyectos puntuales fuera de esa fecha.

En noviembre de 2021, el MINCEX lanzó una plataforma dedicada a la cartera de oportunidades, Invierta en Cuba, prometiendo actualizaciones periódicas. El sitio web, al momento del cierre de este artículo, se encontraba fuera de servicio al menos desde el 12 de julio de este año.

Sin embargo, gracias a una consulta realizada el 26 de junio de 2026 —cuando el sitio se encontraba aún en línea— fue posible recopilar datos de 308 proyectos publicados en la plataforma entre 2021 y noviembre de 2025, si bien para el año 2026 se presentaron inicialmente 426. 

Un total de 50 proyectos —el 16% del total— declaraban los montos a captar como “por definir”.

118 proyectos energéticos desaparecieron en un mes

Una revisión en Internet Archive —organización y plataforma digital que se dedica a salvaguardar copias de páginas web, por fechas— confirma que Invierta en Cuba suele eliminar la visibilidad de proyectos a lo largo del año.

Así, para febrero de 2026, tres meses después de presentada oficialmente la cartera, el número de proyectos disponibles para su consulta en el sitio se había reducido de 426 a 308.

Los números cuadran para afirmar que la reducción de proyectos ocurrió solo en el sector energético. La página de inicio del sitio —cuya actualización parece ser es manual, dada su estructura HTML— seguía en el momento de la consulta dando los agregados iniciales: el sector energético fue el único que presentó cambios respecto a junio, coincidiendo en número (118) con la reducción global de la cartera.

Una captura realizada por el sitio el 10 de diciembre de 2025 lista solo seis proyectos energéticos, mismo número identificado en junio de 2026. La estructura de las url de las fichas de proyectos recopiladas sugiere que los proyectos nuevos que se aprobaron ese año fueron subidos a la plataforma Invierta en Cuba el 19 de noviembre de 2025, por lo que es seguro asumir que para el 10 de diciembre la cartera que mostraba el sitio era la aprobada para 2026.

Esto sugiere que la reducción de los proyectos energéticos ocurrió tan solo a un mes del lanzamiento oficial de la cartera.

Qué significa la desaparición de un proyecto (cancelación, cumplimiento del proyecto, etc.) no es claro. Sí resulta llamativo que los únicos proyectos que se mantuvieron fueron de exploración a riesgo y explotación compartida de reserva de crudo —precisamente el área en que Pérez-Oliva había anunciado se enfocaría la cartera de oportunidades. 

Los seis proyectos petrolíferos pretenden captar, en conjunto, un valor total de 900 millones de USD

El turismo concentra el dinero

En cuanto a montos turismo mantiene la supremacía absoluta: la cartera analizada se plantea captar dentro de este sector 6 700 millones 657 mil 500 USD, el 62% de todas las inversiones a atraer. La cifra final incluso podría llegar a ser más alta, pues aparecen 30 proyectos sin definir montos, cerca de la tercera parte de los registros para el turismo.

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Los dos siguientes sectores por montos, el energético y la agroindustria azucarera representan tan solo el 8,43 y el 7,84% del total.

La oferta para el turismo es bastante homogénea en cuanto a actividades específicas. Las actividades de alojamiento para estancias cortas representan el 88,9% de todo el sector, y se proponen atraer nada más y nada menos que 4 770 millones de USD. La sigue en frecuencia es la categoría otras actividades de esparcimiento y recreativas: aunque posee solo 5 proyectos, con ellos el gobierno cubano busca la entrada de 1 254 millones de USD en inversiones.

Del total de proyectos, el 45% aparecen descritos como proyectos de administración y comercialización de instalaciones hoteleras. Otros 22 proyectos aparecen como propuestas constructivas y cinco de desarrollo inmobiliario. En cambio, estos dos últimos representan los mayores volúmenes de inversiones a atraer: 3 920 millones 200 mil USD en concepto de desarrollo inmobiliario —el 58% de todos los montos pretendidos por el sector— y cerca de unos 2 066 millones 960 mil USD en materia de construcción de instalaciones.

Esto a pesar del colapso del sector turístico, con cifras de visitantes muy por debajo de las predicciones estimadas para el propio año en que se aprobara esta cartera.

Muchos proyectos de alimentos, poco peso económico

Por contraste, si bien la producción de alimentos representó la cuarta parte de los proyectos con 78 registros, agrupó solo el 7% de los montos conocidos

El 93% de los proyectos que forman parte de este sector presentan fondos estimados por debajo de los 20 millones de USD, mientras que el 82,9% no supera los 10 millones

Las dos actividades con mayor peso económico son la elaboración de aceites y grasas de origen vegetal y animal —con dos proyectos, pero con proponiéndose captar en conjunto unos 150 millones 700 mil USD— y los productos de molinería con cuatro proyectos y cerca de 130 millones 790 mil USD.

La situación se vuelve tanto más crítica frente a la crisis alimentaria que vive el país.

El 82,9% de los montos en Infraestructura corresponden al desarrollo de un hotel

El turismo domina tanto en número de proyectos como en fondos dentro del conjunto de programas identificados por el gobierno cubano dentro del “eje estratégico” de la Infraestructura, correspondiente al macroprograma número tres Plan 2030.

Esto a pesar de que el sector turístico no lista entre los sectores clave abordados por los programas específicos de dicho macroprograma.

El turismo, con nueve proyectos, representa la tercera parte de la oferta perteneciente al eje y el 91,4% del total de los fondos a captar bajo este concepto.

El proyecto más ambicioso en cuanto a volumen inversiones a atraer dentro de este eje es —respecto a los montos conocidos— un proyecto turístico: el desarrollo inmobiliario de un hotel en la península de Ancón, en Sancti Spíritus. Este proyecto se propone atraer 1 094 millones USD, representando por sí solo el 82,9% del total para este eje y el 16,4% de todo el sector turístico.

Por contraste, sectores que sí aparecen cubiertos por programas específicos tienen una presencia comparativamente menor: transporte y logística presenta tres proyectos y 31 millones 700 mil USD, mientras que telecomunicaciones e informática posee dos proyectos y montos conocidos de 7 millones 160 mil USD.

Una diversificación más proclamada que demostrada 

La diversificación sectorial también resulta una prioridad poco atendida: de los 10 sectores que registran cinco o más proyectos, seis concentran cerca de la mitad de su oferta en una sola actividad

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De ellos, cuatro —agroindustria azucarera, turismo, industria farmacéutica y biotecnológica y el sector energético— restringían entre el 80% y la totalidad de sus proyectos a una sola actividad.

La concentración se observa mucho más fuerte en cuanto a los capitales a captar. Siete sectores dependen de una sola actividad para captar casi el 60% o más de los montos que declaran. 

El turismo también domina la distribución geográfica

La Habana y Artemisa encabezan la cartera en cuanto a número de proyectos localizados en sus territorios, con 51 y 49 proyectos, respectivamente. Unos 37 proyectos aparecen con cobertura en múltiples provincias, bajo la categoría Varias

Los siguientes en cantidad de proyectos alojados son Holguín y Camagüey, ambos con 22 entradas en la cartera. 

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En cuanto a montos a captar, por contraste, la apuesta es más alta respecto a proyectos localizados en Holguín y Artemisa: en la provincia oriental los montos declarados ascienden a cerca de 2 420 millones 104 mil USD, y en Artemisa a 2 193 millones 800 mil USD. En conjunto, los proyectos localizados en estas provincias equivalen al 43,3 % del total de fondos conocidos de toda la cartera.

Para ambas provincias los proyectos con mayores fondos conocidos a captar pertenecen al turismo

El 43,4% de estos montos localizados en Artemisa corresponden al desarrollo inmobiliario de una instalación turística en Playa La Altura, en Bahía Honda, con una inversión propuesta de 951 millones 600 mil USD. 

Para Holguín, en cambio, la gran apuesta por la inversión extranjera del gobierno cubano es el desarrollo de un campo de golf en Guardalavaca por 1 100 millones de USD. Este proyecto por sí mismo representa el 45,5% del total de fondos conocidos a captar desde la provincia.  

Mientras, ocho proyectos identificados como construcción hotelera acumulan 1 243 millones 300 mil USD de inversión estimada, el 52,1% de los montos a atraer.

La zona oscura: lo que la cartera no permite saber

La cartera de oportunidades es tanto un mecanismo de promoción como el instrumento mediante el que el Estado cubano muestra sus prioridades en cuanto a la inversión extranjera. 

La cartera no permite seguir la pista de cada proyecto: cuáles terminaron en negocios concretos, cuánto dinero se recibió y cuántos terminaron en una gaveta del MINCEX sin nunca aplicarse es un dato con el que no se cuenta. Si bien el Reglamento de Inversión Extranjera establece mecanismos de seguimiento, estos ocurren al interior del Ministerio y no está contemplada su publicación. 

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Julio Gerardo Hun Longchong

Julio Gerardo Hun Longchong

(La Habana, 1999) Periodista y comunicador digital. Textos suyos aparecen en El Diario, Periodismo de Barrio y CubaxCuba.

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