"Mi pueblo en su gritar ¡Viva Cuba Libre! / pierde la voz y la humanidad vuelve la espalda", declama la poeta y creadora escénica cubana Natalí Llacsa.
"Desde el día que no quise firmar, lo que tengo encima ustedes no se lo pueden imaginar", denuncia la doctora. "No son capaces de imaginar la persecución".
¿Estamos ante el verdadero fin de la "estática milagrosa" que ha sostenido durante décadas a la tiranía castrista, la más longeva del hemisferio occidental?