Personaje extraño, inclasificable y "peligroso" para el régimen cubano a inicios de los sesenta, Salomón es uno de los grandes enigmas del arte cubano.
La obra de Elsa Gramcko cuestiona directamente los presupuestos de la abstracción: la idea de pureza formal, la aspiración a una universalidad sin fricción.
La artista cubana Kina Matahari incursiona en el NFT y el arte abstracto, en diálogo directo con el grupo de "Los diez pintores concretos" (1958-1961).
El artista y ensayista estadounidense Joseph Kosuth (1945) es una figura central en la configuración del arte conceptual de la segunda mitad del siglo XX.
Desde su primer disco, Pol' tu culpa (2001), las portadas de los discos de Porno para Ricardo (diseños de Gorki Águila) son obras de arte anticomunista.
Chris Burden (1946-2015) se consolidó como figura clave del arte contemporáneo estadounidense, transitando desde el performance extremo hasta la escultura.