Geometría de Lobachevski, la piedra en el zapato

Portada del libro Geometría de Lobachevski
Portada del libro Geometría de Lobachevski

José Luis Serrano (Estancia Lejos, 1971) es uno de los poetas cubanos que apuesta con mayor acierto a la mecánica clásica. Su capacidad para moverse en las complejas aguas del soneto lo ubican como un autor muy interesante en el panorama de la poesía cubana actual.

Aunque desde hace años su poética dio un giro de ciento ochenta grados tras la publicación de títulos como El Yo profundo (Letras Cubanas, 2005), el poeta sostiene su peculiar capacidad para dinamitar los códigos establecidos. Hace de lo común metáfora, imagen que replantea su visión de la realidad.

Su más reciente entrega, Geometría de Lobachevski (Ediciones Holguín, 2016) acaba de merecer el Premio de la Crítica. Y aunque para algunos (entre los que me incluyo) resulte una sorpresa el hecho de que el lauro demorase en llegar más de lo habitual al poeta, no es menos cierto que el holguinero sí tiene reconocimiento, lo que no es lo mismo aplaudir que premiar.

Ya con anterioridad había alcanzado el Premio Adelaida del Mármol en el año 2015. El presente volumen demuestra que Serrano domina las herramientas para el establecimiento de un lenguaje profundo y a la vez certero.

Su tránsito por la poesía le confiere autenticidad porque sus versos, cuestionadores, ríspidos y con un nivel conceptual elevado, son el testimonio de su vida a ratos invisible en su Holguín de reiterados parques.

Peajes. Diezmos. Eres un obrero

de la monstruosa construcción. Tus actos,

en pro o en contra, han sido tan abstractos,

tan próximos al cero coma cero.

Así comienza este libro revelador que viene a ser la punta de lanza de un proyecto bajo el título Trilogía acéfala y que ya cuenta con el poemario Más allá de Nietzsche y de Marx, publicado por la editorial Oriente. En esta ocasión el autor trabaja con meticulosidad el soneto desde diferentes registros y con la agudeza de palabras esparcidas como jinetes en una carga mambisa contra una columna española. José Luis Serrano es un arquitecto que conoce a la perfección de las reglas para construir edificios a partir de un dominio técnico, razón por la cual suele jugar desde la provocación.

Guillermo Tell o Newton. Da lo mismo.

La manzana caerá de cualquier forma.

Todo debe caer. Esa es la norma.

Todo debe adentrarse en el abismo.

 

“Endometrio”

Si bien la mirada escrutadora de Serrano se comenzó a conocer desde hace unos años con la publicación de El mundo tiene la razón, en coautoría con su coterráneo Ronel González, es, varios títulos después, que su discurso se torna más riguroso, potente, universal. Geometría de Lobachevski es un libro estremecedor. Su esencia está en aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las lecturas acumuladas a lo largo de su carrera por un campo minado y con sus poemas como brújula para asumir tamaña empresa. Su extraordinaria capacidad para convertir frustraciones, caídas y raros silencios en sonetos demoledores le permiten estar fuera de toda clasificación en Cuba.

Según Carlos Esquivel: “La poesía hay que entenderla de modo imperfecto, como creía Coleridge; por tanto, el pervertido y ardiente deseo de imperfección que asoma en los textos de José Luis Serrano, concierne a una manera de asumir un nuevo territorio: la apuesta radical a creer que no existen tradiciones porque todas se convocan en el espectáculo de la ruptura, o tal vez, esa misma ruptura, esa experimentación, no sean otra cosa que la más importante tradición creada”. Y tiene razón Esquivel, porque entre las herramientas que usa el autor de Geometría… está la capacidad de jugar, remover el suelo y transformar la realidad.

Todo lo que es consciente se desgasta.

Somos una jauría en cuarentena.

La desesperación nos concatena.

Entramos como insectos en la plasta.

 

“Insectos”

La lectura de este singular volumen me deja la sensación de que la propuesta va más allá de la articulación de imágenes por el mero hecho de demostrar una capacidad asombrosa de asumir al soneto como voz de sus múltiples cuestionamientos. Quien conoce a Serrano entiende que su peculiar sentido de la creatividad, así como la contundencia de sus versos, no dejan espacio a imprecisiones ni ligerezas.

Puedo decir con seguridad que una de las sensaciones que me produce este título es la de encontrarnos ante un vertiginoso zapping. Mientras más avanzan los textos es mayor la velocidad de imágenes ofrecida a través de múltiples canales. Yo como lector siento la violencia de esas permutaciones como un signo de nuestra época. Sin embargo, en lugar de molestarme, me deja claro que ese es el ritmo que hace de este libro el claro ejemplo de cuántas posibilidades brinda el soneto en mano de un poeta auténtico.

Cuando Serrano publicó Bufón de Dios en 1997, se avizoraba una voz distinta en el caudaloso río poético insular. Varios libros después estamos en presencia de uno de los poetas cubanos contemporáneos más importantes. Su capacidad para legarnos textos intensos y esbozados con meticulosa visión, lo ubican entre los llamados raros en este archipiélago que incluye grandes autores escasamente reconocidos.

Geometría de Lobachevski es un libro maduro y como tal debe asumirse. Mucho tiempo le llevó a su autor concretar este viaje. Sin embargo, no estamos en presencia de una masa mal condimentada. No. Aquí el poeta sabe cuáles son las consecuencias si se deshumaniza el texto.

 

¿Cortar el cable azul o el cable rojo?

¿Por qué no te involucras de una vez?

Faltan once segundos. Faltan diez.

Hay cabos sueltos. Hay tornillos flojos.

 

“Torre C4”

Para bien de la poesía, y de los que habitan regiones distantes de quienes deciden, esta vez el Premio Nacional de la Crítica recayó en un libro contundente.

El tiempo hace justicia cuando hay detrás de la obra sentido, profundidad, dolor y, sobre todo, sinceridad. Geometría de Lobachevski demuestra que es posible experimentar sin ser hermético, que se puede ser atractivo sin hacer concesiones, y que se puede triunfar sin bajar la cabeza.

Poeta Frank Castell, revista cultural cubana independiente Árbol invertido

(Las Tunas, Cuba, 1976). Poeta, narrador y dramaturgo. Licenciado en Español y Literatura. Miembro de la UNEAC. Egresado del segundo curso del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, en el año 2000. Realiza la revista Quijotes de pensamiento cultural. Es director de programas de televisión en el telecentro Canal Azul, de Puerto Padre. Ha publicado los poemarios: El suave ruido de las sombras (Ed. Sanlope, 2000), Confesiones a la eternidad (Ed. Sanlope, 2002),  Corazón de Barco (Ed. Letras Cubanas, 2006), Final del Día (Ed. Sanlope, 2012) y Salmos Oscuros (Ed. Oriente, 2013).

Comentarios:


Mayra (no verificado) | Jue, 26/10/2017 - 20:13

Me encanta la poesía de Serrano. Gracias Catell, es un premio merecido.

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